Esa es la aritmética que opera cuando se circula por las calles, se hace un trámite o compras básicas. Ahora, un grupo de expertos alerta que este coronavirus se propaga también por el aire. Una señal algo descorazonadora de ser comprobada y deja la distancia física como la mejor precaución de todas. Y es que, en materia de resguardos sanitarios, “lo que abunda, no daña”.

Isabel Frías

Periodista U.C.

La semana pasada terminó con una noticia poco difundida, pero algo preocupante. En una carta pública enviada a la Organización Mundial de la salud, OMS, cientos de científicos afirmaron que existen evidencia de que el nuevo coronavirus puede infectar a personas a través de micropartículas suspendidas o movilizándose “en el aire”. El documento le solicitó a la máxima entidad sanitaria internacional a que revise sus recomendaciones de manera urgente.

La OMS recogió la alerta, pero llamó a considerar estos antecedentes con cautela, esperando recoger más estudios y evidencias científicas entre sus países miembros.

Hasta ahora el énfasis se ha concentrado en que las personas se coloquen mascarillas para evitar recibir o propagar aquellas micro partículas de saliva que se generan al hablar; y en mucho mayor proporción todavía al gritar, cantar y, por cierto, estornudar.

De hecho, está descrito por la ciencia que un minuto de conversación presencial genera mil minúsculas gotas cargadas del virus bautizado como SARS-coV-2, responsable de la enfermedad llamada covid19.

Esta alerta va más allá de ese dato y apunta al aire como un factor “adicional” de transmisión: el coronavirus de Wuhan también se inhalaría.

HALLAZGO RECIENTE

Los 239 investigadores que firmaron la carta en cuestión representan a 32 países y planeaban publicar las evidencias con las que cuentan y las más prestigiosas revistas científicas ya tienen en marcha su publicación.

Por lo pronto, una de las pruebas aportadas proviene de un centro español que se ha destacado en los brotes de sarampión. Se trata del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Allí, hicieron que una persona repitiera en voz alta la frase “mantente sano” durante 25 segundos dentro de una caja cerrada. En el experimento, un láser proyectado en la caja iluminó las gotas, permitiendo que fueran vistas y contadas computacionalmente.

Y el resultado que arrojó fue lapidario: Las gotas permanecieron un promedio de 12 minutos en el aire. Con estos números en la mano realizaron la multiplicación y divisiones correspondiente que concluye con que 1 minuto de conversación en voz alta puede, potencialmente, general 1.000 gotas con SARS-coV-2 si proviene de una persona enferma, ya sea que ella lo sepa o no, que tenga síntomas o no.

«Esta visualización directa demuestra cómo el habla normal genera gotitas en el aire que pueden permanecer suspendidas durante decenas de minutos o más y son capaces de transmitir enfermedades en espacios reducidos», concluyeron los investigadores.

La proyección de los casos sometidos a estudio determinó que las gotas contaminadas eran capaces de permanecer suspendidas en el aire desde 8 hasta 14 minutos, si se trata en un espacio cerrado.

Según los profesionales que lideran el hallazgo, el que este factor de contagio se instale sobre interruptores de la luz, barandas, manillas de puertas, artefactos se explica mucho mejor si se comprueba que las micro partículas del SARS-coV-2 es capaz de mantenerse en el aire

Como contrapartida, en la OMS recuerdan que, para contraer la enfermedad resulta muy relevante la cantidad de gotas infectadas, como así también el tiempo prolongado de exposición a sus efectos.

Aun así, la sola idea de tener que contener la propagación de un coronavirus que se mantiene en suspensión estremece y preocupa a muchas autoridades sanitarias porque la contención de esta pandemia se hará más difícil de revertir: La humanidad tendría que “esperar con los dedos cruzados” el desarrollo de la vacuna que inmunice a los seres humanos contra esta infección.

Por ello la OMS ha vuelto, por enésima vez, a enfatizar la efectividad de protegerse mediante el correcto lavado de manos y el uso de mascarillas que tapen boca y nariz.

No obstante, mientras se comprueba la tesis, resulta inteligente que las personas mantengan a todo evento la distancia con otras personas, ya sea que esté haciendo una fila, una compra, un trámite rápido. Y, por las dudas, nunca será dañino ventilar oficinas y casas 4 veces al día. Porque en el tema de las precauciones sanitarias, se cumple aquel el viejo dicho de “lo que abunda no daña”.

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