En nuestro recorrido pudimos apreciar que el monumento de Arturo Prat, ubicado en la plaza del mismo nombre, no ha sufrido rayado alguno y la base que sostiene la figura del capitán de fragata luce inmaculada, a diferencia de las demás imágenes del borde costero.

Nalcaman, el estúpido y sensual Spiderman, perro Matapako, Pícachu y Pareman, son algunos de los íconos que ha dejado la crisis social, que cumple hoy 52 días. En tanto, bustos y monumentos de personajes de “importancia” para la historia de nuestro país han sido ocupados como lienzos para que el pueblo descargue su descontento a través de distintos mensajes.

En nuestra ciudad esa situación no ha estado ajena ya que la mayoría de las figuras que se encuentran ubicadas en el borde costero han sido pintadas y quemadas, en más de alguna marcha.

Sin embargo, en nuestro recorrido, pudimos apreciar que el monumento de Arturo Prat, ubicado en la plaza del mismo nombre, no ha sufrido rayado alguno y la base que sostiene la figura del capitán de fragata luce inmaculada, a diferencia de los demás. Lo curioso es que este punto de la ciudad es lugar de encuentro en cada convocatoria y pese a lo anterior, nadie a atentado contra la imagen del marino.

Quizás de ahora en adelante la historia del futuro dirá que, desde el estallido social del 2019, el capitán de la corbeta Esmeralda, Arturo Prat Chacón, de héroe nacional, pasó a convertirse en el héroe del pueblo y la dignidad.