El ministerio de economía es partidario de terminar pronto con el Estado de Excepción para reactivar las actividades gastronómica y turística. Mientras, la cartera de salud alerta que reuniones familiares, celebraciones y asados han trasladado el contagio de coronavirus hasta los hogares, donde la gente olvida los resguardos sanitarios que aplica en la calle.  

Isabel Frías 

Periodista U.C. 

“Ojalá terminemos pronto los estados de excepción”, afirmó el lunes en la noche el Ministro de Defensa, Mario Desbordes. 

A reglón seguido, la autoridad adelantó lo siguiente: “El Presidente lo va a anunciar…».  

El secretario de estado se pronunciaba de esa manera sobre la incógnita sobre la renovación del Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe (EECC) y del toque de queda que de éste se deriva. 

Los argumentos de Desbordes apuntan a que –según su opinión– “el Estado de Excepción es necesario en los lugares donde la pandemia sigue desatada, no hay discusión. El toque de queda se discutía si es útil o no. Miren lo que está sucediendo en Francia y en España. Conversábamos con los amigos de allá y nos decían que es necesario porque en la noche hay actividades sociales más amplias y tipos de actividades, las discotecas, el pub, donde la aglomeración es más fuerte. A los españoles, ¿por qué les vino muy fuerte el pencazo? Porque se fueron de tapas, se fueron al bar”. 

Según el Ministro de Defensa el Estado de Excepción “no se justifica” en aquellas comunas que tienen más controladas las cifras de contagios activos y enfermos con covid. 

HOGARES, EL NUEVO PROBLEMA 

La cartera de economía que encabeza Lucas Palacios, también tiene una opinión favorable a la apertura de la circulación total de las personas, porque ello permitiría la esperada reactivación económica, particularmente en ciertas regiones –como Tarapacá– que dependen fuertemente de las actividades gastronómica, comercial y turística. 

Este ministro sectorial, explicó recientemente que, “el 70% del sector gastronómico lo vende en la comida, más bien en la tarde noche y con el (actual) toque de queda se impide que los restaurantes puedan vender durante la noche, porque los trabajadores tienen que volver a sus casas antes”. 

Esta semana entró al ruedo de esta discusión la subsecretaria de salud pública Paula Daza, quien admitió que la población ha internalizado bastante bien las medidas sanitarias en el espacio público. Y –a su juicio–las dificultades de la pandemia ahora se han trasladado hacia los hogares, porque la gente realiza asados y celebraciones grupales donde se facilita la interacción y los contagios, se abandona la práctica del uso de mascarillas y no se mantiene distancia física entre las personas. 

Según las últimas cifras del ministerio de salud, el 73% de los casos activos en el país provienen de contagios intradomiciliarios o de reuniones sociales realizadas en viviendas. Mientras, el restante 26,3% corresponde a instituciones como empresas, hospitales y hogares de ancianos. 

ALCANCES DEL CÓDIGO SANITARIO 

En contraste, el comercio establecido está siendo muy riguroso con las medidas sanitarias en sus locales. La gran duda que existe entre los empresarios gastronómicos de nuestra región es si se pueden mantener las actuales restricciones sobre los establecimientos nocturnos al levantarse el toque de queda. 

En otras palabras, ¿puede la autoridad de salud limitar la actividad comercial basándose solo en el código sanitario? 

El concepto clave radica en que el toque de queda depende dela vigencia del Estado de Excepción Constitucional (EECC) y no se puede aplicar sin él.  

Los abogados constitucionalistas enfatizan que el EECC es el único que puede suspender la libertad de circulación y de reunión de las personas dentro del territorio nacional, y no el decreto de emergencia sanitaria.  

Para los expertos, el código sanitario solo puede aplicarse para materias como el aforo de atención de los establecimientos comerciales y para la apertura de colegios. 

Fuentes de La Moneda sostienen que, en la actualidad, el Presidente de la República está solicitando a los ministerios de Salud, Secretaría General de la Presidencia y Defensa los argumentos a favor y en contra de prolongar el Estado de Catástrofe Sanitaria. 

Por ese motivo, en Tarapacá muchos ya cruzan los dedos para que se normalice la actividad en el comercio y el turismo, sectores fuertemente golpeados este 2020 y donde se ha perdido un alto número de puestos de trabajo que deben recuperarse con urgencia. 

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