La Municipalidad de Alto Hospicio, MAHO, comprometida con el desarrollo sustentable de la comuna, acaba de ingresar al grupo selecto de ciudades del país que cuentan con Sistema de Certificación Ambiental Municipal, SCAM, sin embargo para mantener ese status debe cumplir una serie de estándares mínimos que tienen que ver con la responsabilidad institucional con el medioambiente.

Esa categoría, aseveró Edgar Ortega, encargado municipal del Departamento de Medioambiente, Aseo Y Ornato, se logró con la gestión ambiental impulsada por el alcalde Patricio Ferreira durante el año con la generación de proyectos a nivel medioambiental en la comuna. Es decir, precisó, el municipio se instala como modelo de gestión ambiental, implementando infraestructura, personal, procedimientos internos y los servicios que beneficiarán a los vecinos.

Para consolidar esa situación, explicó se debe pasar por 3 fases, una de ingreso de nivel básico, que es el que comprende a los trabajos de reciclados y a las charlas de medioambiente a las comunidades, entre las que destacan las implementadas en los barrios pilotos en el parque Santa Rosa y en el sector de La Tortuga, las cuales han tenido una positiva aceptación por parte de la población del lugar. También hay un proyecto en marcha de construir una planta de compostage. «Todos estas iniciativas medioambientales sirvieron para que el municipio pudiera ingresar a la calidad de urbes que poseen certificación ambiental», afirmó.

Asimismo, indicó que de continuar la MAHO, con el proceso hasta la fase de excelencia, luego de superar la fase intermedia, lo más probable que el gobierno comunal cuente con más recursos para gestión medioambiental.

Comité Ambiental

Por otra parte, el profesional municipal de Medioambiente, informó que se está trabajando con el Comité Ambiental Comunal y Municipal, compuesto por los vecinos y los directores de servicios de la MAHO.

«Estas instancias representan a la comunidad y se abordan  las materias medioambientales que ellos quieren atender y solucionar para mejorar la calidad de vida de los hospicianos», enfatizó.

Aquí se analizan, expresó, los problemas más graves que afectan a la comunidad, y se hace la planificación anual para controlar los impactos ambientales. Entre ellos, y según resultado de diagnóstico, la gente le dio importancia al manejo de los residuos, como el más complejo para erradicar.

Añadió que «el manejo de microbasurales urbano junto a la gran cantidad de contenedores en diferentes puntos de la comuna, reflejan que la ciudadanía, un grupo menor, siguen al debe en la limpieza y el orden de la comuna, a pesar, que los camiones municipales recorren 6 veces a la semana la etapa de recolección de residuos.

Por tanto, argumentó que la Certificación Ambiental de la Municipalidad, permitirá ir controlando y disminuyendo el volumen de residuos que están depositados en las calles de forma ilegal, con educación, fiscalización y modelos de trabajo con el servicio de Medioambiente.

En el segundo lugar, se detectó la falta de educación de las personas, que con  la Certificación Ambiental se incluirá un plan de educación ambiental comunal que va dirigido a los jardines infantiles, colegios y organizaciones comunitarias, que se materializará durante todo el 2020, para cumplir con la segunda fase media de Certificación.

La última etapa, dijo es la que consiste en la aplicación y declaración de políticas medioambientales. Y en este sentido es que el municipio cuenta con líneas estratégicas de desarrollo ambiental impulsados por el alcalde Patricio Ferreira, como un compromiso con la comuna, el cual va a estar disponible en la página web del consistorio próximamente para que la ciudadanía las conozca y se acerquen a hacer todas las consultas correspondientes.

Cabe señalar que la Certificación Ambiental Municipal es un proceso donde el municipio a medida que va cumpliendo con los requisitos de certificación, obtiene diferentes reconocimientos, según los logros de gestión alcanzados