El informe estipula “en Iquique y sus alrededores los niveles de arsénico en el agua potable fueron superiores a 10 µg/L, 94 por ciento del tiempo entre 2011 y 2018”. SISS desmiente documento.

El informe del Banco Mundial “Calidad Desconocida: La Crisis Invisible del Agua”, escrito por Richard Damania, Sébastien Desbureaux, Aude-Sophie Rodella, Jason Russ y Esha Zaveri y dado a conocer hace unos días es lapidario respecto a la calidad de agua en nuestra ciudad y de los índices de arsénico presente en agua el potable, los cuales sobre pasan los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud.

Si bien el texto señala que en la ciudad de Antofagasta la presencia del metaloide en el agua potable está resuelto desde la década de los ’70, en Iquique la realidad es otra, ya que entre el período 2010-2018 los niveles superaban los 10 µg/L –microgramos por litro-.

El capítulo dos del informe se titula Saludable, rico y sabio. En el anexo 2-A, denominado, “Las Incertidumbres de la Contaminación Arsénica en el Agua Potable” se estipula que según la OMS llama a la contaminación por arsénico como «el mayor envenenamiento de una población en la historia». En ese sentido extiende que incluso en naciones altamente proactivas como la nuestra, la adhesión a las directrices no ha protegido a las personas de los efectos de la exposición a largo plazo al arsénico.

“Hasta mediados del siglo XX, el norte de Chile se mantuvo escasamente poblado y extrajo agua potable de los ríos arsénico-libres. Cuando la población aumentó a raíz del auge de la minería de los años cincuenta, se extrajo agua de fuentes más sensibles y las concentraciones de arsénico se multiplicaron por diez, exponer a los residentes a niveles de arsénico hasta 17 veces mayores que la recomendación de la OMS de 10 microgramos por litro (µg/L)”, expone el informe.

IQUIQUE

En cuanto a nuestra ciudad el informe expone que “en Iquique y sus alrededores, una de las tres ciudades más grandes del norte, los niveles de arsénico en el agua potable fueron superiores a 10 µg/L, 94 por ciento del tiempo entre 2011 y 2018. En otras 83 localidades de las 392 encuestadas por la Superintendencia de Servicios Sanitarios –SISS-, el nivel de arsénico en el agua alcanzó exactamente el umbral de 10 µg/L fijado por la OMS. Grandes partes del norte volcánico de Chile tuvieron acceso a agua potable contaminada con arsénico-hasta 2017”.

Respecto de nuestros vecinos de la capital de la segunda región, el anexo detalla “el problema del arsénico en el agua potable se resolvió en Antofagasta, la ciudad más poblada del norte de Chile, en el decenio de 1970 mediante la creación de una planta de tratamiento y un mayor uso del agua desalinizada. Sin embargo, 27 localidades, que albergan a más de 800,000 habitantes (más de la mitad de la población del norte de Chile), todavía estaban expuestas a niveles inseguros de arsénico en el agua en la década de 2010”.

SALUD

El informe por otro lado se refiere a las consecuencias y efectos en la salud que ha tenido para la población, el estar durante un largo periodo de tiempo expuesto “además de los efectos debilitantes a largo plazo, los impactos agudos a niveles relativamente bajos son discernibles. Utilizando 11,6 millones de registros de ingresos hospitalarios entre 2011 y 2017 del Departamento de Estadística Sanitaria, se observa que cuando el arsénico en el agua potable está por encima de la recomendación de la OMS de 10 µg/L. Los ingresos hospitalarios aumentan en un 30 por ciento por dolor abdominal, vómitos y deshidratación, problemas de salud que comúnmente están relacionados con la exposición al arsénico en la literatura médica.

SISS

A través de un comunicado la Superintendencia de Servicios Sanitarios a nivel central, desmintió el documento señalando que no es correcto el informe del Banco Mundial, donde se señala que existen actualmente 83 localidades de Chile con niveles de arsénico en el agua potable por sobre la norma.

«Chile ha recogido las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto de la cantidad de arsénico en el agua potable. La normativa vigente hasta diciembre de 2006 establecía un límite de concentración para el contenido de arsénico igual a 0,05 mg/L, pero teniendo presente el límite que recomendaba la OMS así como la realidad de nuestro país, dicha concentración se redujo a 0,01 mg/L en la última revisión normativa, vigente desde enero de 2007. La actualización normativa admitió que esta mayor depuración del arsénico se realizase considerando un período de adaptación, a fin que el prestador pudiese ejecutar las inversiones que permitiesen lograr dicha depuración. La nueva Norma de Calidad de Agua Potable facultaba a la autoridad de Salud para establecer un período de adaptación de los prestadores de servicios sanitarios, a objeto de realizar las mejoras de infraestructura que permitieran reducir al nivel de 0,01 mg/L sus concentraciones de arsénico».

La SISS añadió que en 2017 terminó la modificación de la planta de tratamiento de agua potable, El Carmelo, en la localidad de Pozo Almonte, lo cual significó para el sistema sanitario chileno en su totalidad, dar cumplimiento a la norma NCh 409 y de esta manera con el límite de arsénico de 10 microgramos por litro, refrendando el compromiso de que en el año 2017 Chile iba a cumplir con la recomendación de la OMS.

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