Por: Carmen Sandoval.

cancionangelical

Han transcurridos 37 años de este acontecimiento ufológico, acaecido en la segunda región, aunque tuvo cierta repercusión en su época, no es conocido o recordado masivamente en la actualidad.

 Que uno de los testigos hable de los hechos es difícil, quizás por los años transcurridos o porque algunos actualmente siguen en cargos públicos; como es el caso de la testigo que accedió a contar su versión de los sucesos, según su visión y ubicación cuando ocurrieron los fenómenos extraordinarios que tuvieron lugar.  Le doy las gracias a la testigo y entiendo las razones de su anonimato.

Ocurrió en julio de 1983, dos profesoras funcionarias de la municipalidad de María Elena van de regreso, después de cumplir labores en Pedro de Valdivia. Estaban muy cansadas, ya que tenían que cumplir varias funciones en lo laboral, querían llegar prontamente a su destino para descansar.  Decidieron tomar un camino alternativo que varios de sus colegas usaban, serian aproximadamente las siete de la tarde, ellas conducían un furgón utilitario.  En el trayecto, la copiloto que estaba mirando distraídamente el cielo, le dice a nuestra testigo, que en el cielo hay dos líneas vertical como dibujadas, sorprendidas y con mucha curiosidad estacionan la furgoneta a orilla del camino y bajan del vehículo, para observar de mejor manera las líneas verticales en el cielo.

Ambas están concentradas en esta observación cuando aparece de la nada (según su relato), debajo de estas líneas una esfera del tamaño de una casa de dos pisos, de un color plateado, esta esfera giraba rápidamente y emitía una luz blanca. De pronto desaparece la esfera, pero en su lugar aparece otro objeto, que según la testigo era similar a un Zeppelín pero visto desde un ángulo vertical, con muchas ventanas en la parte superior divididas en dos hileras, este objeto era plateado y no emitía sonido alguno. Luego el objeto tomó una trayectoria (la cual, la testigo no recuerda el rumbo), y se perdió a la vista de ellas.

Las mujeres se extrañaron enormemente. En ese instante un auto se acercó al lugar donde estaban, un hombre se bajó del vehículo, les dijo que el observó también lo ocurrido. Ellas pensaron que era muy raro que una persona que no fueran los funcionarios tomara ese camino alterno, ya que no eran muchas las personas que lo transitaban, también no habían reparado que se acercaba otro auto hasta que lo tuvieron al frente. El Hombre dijo esto: “la mayoría de la gente no lo cree”, se metió a su auto y se marchó. La testigo trata de recordar la apariencia del hombre pero no puede.  Las palabras del misterioso individuo, dejó pensativas a estas profesoras y decidieron no contar lo sucedido por temor a que se les calificaran como locas y también que peligrara su fuente de trabajo al perder credibilidad y seriedad por contar algo así.

Relata la testigo que transcurrieron una semana aproximadamente, cuando se encuentra con un colega, un docente que en ese tiempo cumplía funciones en otro departamento de la Institución.  La saludó afectuosamente y le comentó que aun estaba tiritón por lo sucedido, ella le dice que no sabe a qué se refiere con su comentario.

El colega le cuenta los extraordinarios sucesos a nuestra testigo, los cuales ella procede a transmitírmelo:

La segunda furgoneta salió de Pedro de Valdivia aproximadamente treinta minutos después de las dos profesoras  y también tomaron el camino interno, el alternativo, para regresar a María Elena. Iban en su furgón utilitario y a eso de las 7:30 a 8:30 hrs. se percataron de una luz potente que caía detrás de un cerro (Cerro Amarillo).  La curiosidad de los ocupantes del vehículo fue mucha, tanto que decidieron seguir el trayecto de esa luz hasta donde supuestamente había caído, primero la siguieron en el furgón pero cuando el vehículo no pudo seguir al quedar atascado se bajaron y decidieron subir a la colina, en ese lugar pudieron tener mejor panorámica, observaron que a lo lejos había un objeto estacionado en el desierto,  el objeto era de color plateado. Para asombro de estos hombres, se percataron que cercano al objeto estaban dos seres de trajes blancos, los cuales se veían altos desde la distancia donde ellos observaban. Estos docentes (la mayoría lo era) decidieron acercarse a estos seres,  infundados de valor y curiosidad avanzaron lentamente siendo cuidadoso en su andar a medida que avanzaban. Se percataron que estos seres eran más altos de lo normal, no podían ser humanos pues excedían en demasía la altura humana (la testigo no recuerda que su colega le diera una aproximación de la altura de estos seres).

En un momento determinado, estos seres repararon en la aproximación de los humanos y giraron en dirección de ellos. Es acá cuando a los docentes se les termina la determinación de seguir avanzando y deciden regresar a toda prisa a la furgoneta.  Ya en el vehículo, se dirigen a un retén de carabineros que en auto queda a 20 minutos aproximadamente del lugar. Ya en el retén, relatan lo sucedido, los carabineros acompañan a estas personas al lugar, pero no se encuentra el objeto aterrizado, tampoco a los seres.

Los involucrados en este encuentro ufológico, son entrevistados por diferentes medios de comunicación de la zona de ese tiempo. Después, el caso se fué olvidando en cierto grado, pero es un evento enigmático de la Zona del Norte Grande de Chile, digno de desempolvar para las nuevas generaciones.

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