El establecimiento es uno de los 7 ganadores del Programa de Fondos Concursables “Manos a la obra” 2019 de Finning Sudamérica. La iniciativa, que por octavo año se desarrolla exitosamente, tiene la particularidad de que participan como voluntarios los trabajadores de la empresa junto a sus familias.

Una de las estrategias para contribuir al desarrollo sostenible de las regiones donde Finning opera es, precisamente, permitir que sus empleados postulen proyectos que vayan en directo beneficio de la comunidad en que habitan y (o) trabajan. Las iniciativas que resultan ganadoras son financiadas por la empresa y se llevan a cabo con la colaboración de los trabajadores voluntarios de Finning y sus familias, quienes también se involucran con entusiasmo en esta tarea.

En Iquique el apoyo se concretará gracias a la alianza de Finning con la Fundación América Solidaria, organización que persigue que ningún niño o niña viva en situación de vulnerabilidad ni exclusión en la región.

De esta forma serán mejorados los espacios físicos del Centro Mi Refugio en la Población Jorge Inostroza, de la ciudad nortina, donde la Fundación Niños en la Huella acoge y vela por la integridad de más de 100 niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo social y vulnerabilidad, procurando que tengan un mejor vivir en el ámbito personal, familiar, espiritual, social y profesional, a través de la reparación y prevención.

Patricia Díaz, Directora Ejecutiva de Niños en la Huella señaló: “Agradecemos a Finning no tan solo por su apoyo material sino también por el compromiso, entusiasmo, disposición y entrega de sus trabajadores a esta labor de voluntariado dirigida a nuestros niños, pues ellos no son solamente el futuro, ellos son también el presente”

Otros de los proyectos que Finning realizará en Chile, es el de la sala cuna “Mis Pasitos”, en Calama. Allí la empresa levantará un cierre perimetral, obras en su interior para mayor seguridad y se habilitará una sala de amamantamiento y de primeros auxilios, beneficiando actualmente a 20 lactantes, a sus familias y a todo el personal que labora en el lugar.

En tanto en La Serena, el proyecto “Jugando Me Rehabilito” instalará una plaza activa para personas con discapacidad, a fin de apoyarlas en sus terapias grupales sensomotrices y de sociabilidad. Mientras que en Antofagasta se implementará una sala kinésica que irá en directo beneficio de las personas que padecen síndrome de Down y su objetivo es estimularlos entregándoles herramientas motrices que les brinden mayor independencia.

Los otros 3 proyectos de Finning Sudamérica serán realizados en Bolivia y Uruguay, apoyando en la salud visual de niños y niñas en La Paz, en terapias para mujeres y niñas que han sufrido violencia intrafamiliar en Cochabamba y en habilitar mejoras estructurales en un centro para menores de edad en riesgo social en Montevideo.