Cuando los pasajeros abordan el colectivo del chofer Guillermo Mollo, de 67 años, quedan gratamente sorprendidos porque en el automóvil armó la escena de un 18 de septiembre, con huasos, chinas, chicha, empanadas y caballos, todo en miniaturas.

De la curiosa, pero agradable costumbre, Mollo, conversó con Diario Longino para explicar el por qué de su afán de destacar las fiestas patrias.

«Esto comenzó hace varios años, cuando iba conduciendo y escuchando radios con cuecas del mes de septiembre. Entonces, me picó el bichito y me dije que a esto había que ponerle color. Por un lado, se escuchaban las cuecas, pero faltaba la escena típica de las actividades dieciocheras. Entonces mi esposa, preparó una mini empanadas, me conseguí miniaturas de huasos, carretas, caballos y armé el escenario. A mis pasajeros les gustó y desde entonces lo vengo haciendo», mientras desde un pen drive tocaba música chilena.

Guillermo Mollo, iquiqueño, casado con una sureña, no solo tiene el talento para armar escenarios de las fiestas patrias; también lo hace para la Fiesta de La Tirana, la Fiesta de San Lorenzo, para la Navidad y todas las fiestas de la región.

«Si a usted le llamó la atención este trabajo, imagínese a cuántas personas le sucede lo mismo. Lo importante en la vida es hacer cosas que alegre la vida de la gente. Para mí no es problema armar una maqueta con un motivo importante, me gusta lo que hago y divierto a mis pasajeros, que hacen más corto y placentero su viaje en mi colectivo» dijo, sonriendo.

El talentoso colectivero, crea mundos realistas con sus maquetas en miniatura de las fiestas de la región.

«Para esto hay que tener paciencia para armas las escenas; al final se logra el resultado de alegrar a las personas, en medio del ajetreo de las fiestas patrias» recalcó.

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