Recientemente hemos conocido el paquete de medidas implementado por el Gobierno para hacer frente, desde el punto de visto económica a la pandemia del Coronavirus o Covid – 19. Hay que convenir que los más importante en estos momentos es resguardar la salud de todos los habitantes del territorio, sin embargo, estas medidas, necesarias y obligatorias, tendrán un efecto directo en la economía real de cada uno de nosotros, de la misma manera como los países europeos, que ya pasaron por esto, están viviendo en estos momentos.

En primer lugar, este plan de emergencia equivale al 4,7% del PIB, alrededor de 12.000 millones de dólares, cifra inédita en la historia nacional, acostumbrada a luchar contra adversidades como terremotos.

La gran consecuencia del aislamiento social y/o eventual cuarentena nacional, es que la actividad económica se detiene, siendo el empleo una de las variables que más se resiente. En ese sentido, me parece razonable (no perfecta) la medida de mantener el vínculo laboral con los trabajadores, pagando la empresa las cotizaciones previsionales, y que, en forma paralela, hagan uso del seguro de cesantía, de tal forma que, al retomar la normalidad, ese trabajador pueda reincorporarse a su fuente laboral sin problemas. De no mediar esta situación, la empresa se vería en la obligación de despedir al trabajador, el que podría hacer uso de la misma herramienta, seguro de cesantía, aunque ahora con cargo a su fondo personal, y al terminar la condición de aislamiento, ese trabajador sería un desempleado. Me parece una medida inteligencia y acertada. Si bien hay voces que indican que los pagos que realiza el seguro de cesantía son menores a la remuneración real del trabajador, y que sería preferible un despido, dado que en ese caso habría pago de indemnización, hay que entender que las PYMES, no tienen hoy por hoy, una liquidez apropiada para pagar esas indemnizaciones, por lo que se dinero se podría tardar varios meses en llegar.

Como ayuda a las PYMES, la suspensión del pago  Provisional Mensual por 3 meses me parece una medida marginal, toda vez que muchas empresas pequeñas, están acogidas a regímenes simplificados, cuya tasa de PPM es menor al 1% mensual. Sin embargo, la postergación del pago del IVA por 3 meses, así como la devolución anticipada del Impuesto a la Renta, o bien la postergación de este impuesto para julio de 2020, me parecen medidas que van en la dirección de inyectar liquidez a las pequeñas empresas.

Citando al ministro de Hacienda, hay que ser realistas y no minimizar los impactos que esta situación traerá a la economía real. Habrá empresas que no sobrevivirán y lamentablemente se perderán empleos. En ese sentido, la envergadura del plan de emergencia del gobierno busca minimizar los impactos, pero esta transición no será inocua para todos. La “pandemia” económica, será tan grave como la pandemia sanitaria, si las autoridades, los empresarios y el común de las personas, no juegan correctamente el rol que les corresponde.