Los Dragones Celestes empujaron  desde atrás para quedarse con la igualdad y dejar la llave abierta en la revancha.

Un vibrante empate animaron Deportes Iquique y Cobresal  ayer  con un marcador de 1-1, partido jugado en el Estadio Cavancha por la ida de los octavos de final de Copa Chile, resultado que deja la llave abierta para ambos equipos pensando en el duelo de vuelta.

Pese a que durante la primera mitad del encuentro el dominio fue mayor para el dueño de casa, que ocasionó varias llegadas de peligro al arco rival, fue la escuadra «minera» la que consiguió abrir el marcador con el tanto de Felipe Reynero a los 36′.

Aquel gol en contra se sintió en el plantel de los «Dragones Celestes», que vieron caer su ritmo de juego hasta el entretiempo.

Eso sí, el descanso sirvió para que el local retomara la confianza, entrando al complemento con la misma intensidad del inicio del partido, factor que influyó para que en los 59′ el argentino Mariano Barbieri marcara la paridad en las cifras.

Sintiendo aquella reacción de gran manera, los dirigidos por Pablo «vitamina» Sánchez tuvieron la opción de desnivelar la cuenta con un cobro penal a los 74′, lanzamiento que erró Matías Donoso ante la buena respuesta del portero Miguel Vargas.

La recta final del cotejo estuvo marcada por la expulsión de Héctor Berríos en los iquiqueños en los 90′, situación que no supo aprovechar el elenco adiestrado por Gustavo Huerta.

Con el resultado final, Iquique y Cobresal deberán preparar la gran revancha de la serie, que se jugará el próximo domingo 21 de julio en el Estadio El Cobre de El Salvador.