Desde hace siete años que Ángel Prieto lleva adelante esta iniciativa, la cual nace con la idea de retribuirle a la comunidad la preferencia que han tenido a lo largo de estos años

Hoy en todo Chile se celebra el Día Nacional de la Sopaipilla. En Iquique el epicentro de los festejos, como desde hace siete años, estará en el cruce de las calles Bartolomé Vivar y Vicente Zegers, lugar en el que Ángel Prieto, dueño del carro sopaipillero “Barlovento”, dispondrá para los amantes de este típico y apetecido alimento popular, ofertas y regalos a partir de las diez de la mañana.

Según nos cuenta su propio dueño la idea surge como una forma de retribuirle a la comunidad la preferencia que han tenido a lo largo de estos años “nosotros cada 10 de julio celebramos el Día Nacional de la Sopaipilla, para eso programamos durante todo el día diferentes ofertas. Vamos a tener la sopaipilla a 100 pesos –su costo habitual es de 200 pesos- y también vamos a regalar, la idea es estar todo el día promocionando nuestro criollo producto”, señaló.

Respecto a la producción y venta de las sopaipillas, Ángel explica “junto a mi hermano Jorge nos encargamos de la elaboración. Él es el que amasa, nosotros trabajamos dos veces por semana la masa, en total hacemos unas 5 mil sopaipillas semanalmente. Ocupamos la receta tradicional, con zapallo, por eso es que se vende. Nos compran personas de todos los niveles sociales, profesionales, estudiantes. Es un alimento transversal, al igual que las empanadas que vendemos. Llevan solamente queso, mucho queso, porque es el único relleno permitido por el Servicio de Salud”, dijo.

En cuanto al nombre “Barlovento”, Ángel agrega que viene de tradición familiar “mis padres tenían un restaurante llamado así en la calle Bernardo O’Higgins, frente a nuestro querido Club Norteamérica. He querido que no pierda este nombre a través de los años”, sostuvo.

HISTORIA

“Sopaipilla” provendría de la expresión mozárabe “sopaipa” -masilla frita-, aprendida entre los cristianos residentes del Al-Andaluz que se impregnaron de las mencionadas tradiciones culinarias locales, trayéndolas después a Chile. De hecho, en nuestro país se les dice “sopaipas” en el lenguaje más informal, algo que con menor frecuencia sucedería también en Perú, Bolivia y Argentina.

Existen muchas variantes en su preparación de acuerdo a la zona, algunas de las cuales coinciden con los alimentos que en España se conocen como sopaipas, otras con lo que Argentina se entiende por torta frita o chipá cuerito, y finalmente otras, con lo que en Perú es llamado Cachanga.

En Chile las sopaipillas llevan zapallo en la masa, siendo éste su ingrediente principal. Por su sabor neutral pueden ser consumidas dulces o saladas.

Las dulces se llaman Sopaipillas pasadas, cuando se untan con salsa chancaca -chancaca derretida, canela y cáscara de naranja-, las saladas se comen con pebre, chancho en piedra, mostaza o lo que más les guste.