En tiempos de pandemia

Certificados de residencias otorgados por las juntas de vecinos se entregan cumpliendo todas las disposiciones por ley, para contener la propagación de la enfermedad infecciosa del COVID-19, aseguró el presidente de la Unión Comunal “Olivos del Desierto” y de la junta vecinal “Santa Teresa de Los Andes” del sector de Alto Molle, La Pampa y La Autoconstrucción, Rafael Úbeda Michelsen.

Dijo que los presidentes de juntas de vecinos y de uniones comunales, junto a las Notarías son los únicos autorizados para realizar ese trámite que hoy día ha aumentado en número en relación a la cantidad que se otorgaba antes de la pandemia.

“De un aproximado de 10 mensuales que nosotros hacíamos en nuestra sede vecinal, hoy entregamos 3 semanales, nos ha aumentado en más del 50 por ciento las solicitudes de permisos de residencia”, aseveró.

Indicó que es un documento que hoy día significa mucho para cuidar la salud de la gente y “nosotros estamos por proteger la vida de las personas y somos respetuosos de la ley, no transamos ningún acuerdo con vecinos o vecinos que quieran transgredir la norma y quieran bajo cuerda que se le facilite ese trámite. Incluso me he enojado con algunos vecinos, porque no se les firmó un documento para ir a visitar una segunda vivienda al interior de la región, argumentando que están aburridos. Como todos sabemos que se está incurriendo en una falta y dadas las condiciones sanitarias que está viviendo la comuna y región, ellos no debieran insistir, ser más empáticos y pensar en los demás”, aseveró.

Requisitos

Asimismo, explicó que para optar al certificado de residencia, a las personas se les consulta si son socios o no de la junta de vecinos, se les pide el carnet de identidad, el recibo de luz o agua, y si no es propietario, el contrato de arriendo.

Como es un documento legal, indicó que todos los dirigentes vecinales no entregan el certificado si no se adjuntan todos los requisitos solicitados.

En el caso de la junta de vecinos “Santa Teresa” que agrupa a unos 700 socios, para sacar el certificado de residencia se cobra mil pesos a los socios y mil 500 a las personas que no están en los registros de la junta vecinal. “Con esos dineros nosotros subvencionamos algo de luz, agua y uno que otros insumos que requieran para el funcionamiento de la sede vecinal. A pesar que hoy no están funcionando en la sede, igual hay que cancelar los consumos básicos. Estos son costos establecidos en asamblea vecinal ya que no tienen otra fuente de ingresos y no reciben dinero de nadie”, enfatizó el dirigente Úbeda.

Además advirtió, que en la mayoría de las 25  juntas vecinales que componen la Unión Comunal, no se cobran cuotas sociales, ya que la mayoría de los vecinos y vecinos son gente humilde, por lo tanto se vive y se generan recursos de los pagos de los arriendos de las sedes y de este tipo de trámites.

Puntualizó que entre los permisos más solicitados últimamente, son los que refieren a visitas  de médicos, a personas de la tercera edad que están enfermas y no cuentan con una red de apoyo, ir a un funeral y para el retorno de jóvenes que estaban estudiando fuera de la región, que regresan a la comuna por no contar con recursos económicos suficientes para solventar su estadía por consecuencia de la crisis sanitaria.

Se recuerda que el certificado de residencia es un documento que acredita que una persona tiene su domicilio en alguna comuna del territorio nacional, indica que vive en una dirección particular, pero no especifica si es una casa o departamento propio o arrendado. Además no lo entrega Carabineros ni Chile Atiende.

image_pdfimage_print