El alcalde de ese municipio así se explica, en parte, la decisión de los votantes de esa comuna de inclinarse por el Rechazo. Otros factores que inciden serían el “abandono del Estado chileno de un territorio fronterizo que no cuenta con los estándares mínimos de servicios básicos” como electricidad ni agua potable. Tampoco señal de celulares, infraestructura, cajeros automáticos y –en pandemia– la población ha quedado virtualmente aislada por falta de circulación de transporte. 

La guinda de esta torta sería la falta de escaños reservados para los pueblos originarios en la próxima Asamblea Constituyente de abril de 2021. 

Isabel Frías 

Periodista U.C. 

A partir de la noche de este domingo, el alcalde de Colchane Javier Ignacio García Choque (45 años, abogado, independiente) ha sido víctima de ataques personales e insultos de variado tipo desde que todo el país se impusiera que los electores de esa circunscripción votaron mayoritariamente en favor del Rechazo, en el histórico referéndum plebiscitario. 

Él –tranquilo y reflexivo como es– lamenta esas expresiones, las que considera injustas, pero –sobre todo–  fruto del desconocimiento profundo que tiene buena parte de la ciudadanía respecto de la realidad que viven (y sufren) las comunidades de origen aymara: “Mientras vivimos a 1 kilómetro de Pisiga Bolívar, una floreciente ciudad que tiene agua potable, TV cable, bancos, supermercados, internet, luz eléctrica, acá la comunidad colchanina sufre las políticas centralistas que nos mantienen sin estos bienes básicos”. 

Usted ha pasado este lunes respondiendo consultas de muchos medios de comunicación sobre el fenómeno de Colchane. ¿Cuál ha sido la interrogante más recurrente? 

– Les llama la atención que una comuna pequeña, con las condiciones socioeconómicas que tenemos y bajo aislamiento geográfico, decide inclinarse en favor del Rechazo. 

¿Y cómo se explica esta situación? Porque, ante las precariedades que los afectan, lo más lógico –tal vez– sería cambiar ese estado de cosas con una Carta Magna que apoyara la llegada del Estado con mejores políticas públicas.  

– Lo primero que hay que aclarar es que, lo sucedido en las urnas, es reflejo de la voluntad soberana del pueblo de Colchane. Aquí no habido participación alguna de los partidos políticos, ni de izquierda ni de derecha, ni tampoco se trata de un acarreo de votos hasta un pueblo fronterizo. 

Por otro lado, nosotros no somos Vitacura o Las Condes. Lo que se ha visibilizado al país es un estilo de vida totalmente propio y diferente, que posee una cosmovisión como pueblo originario asentada en otros valores, en el aspecto económico, social y cultural. 

¿Quiere decir que la cosmovisión aymara se siente más representada por los valores de la Constitución vigente y que pronto será cambiada?  

– No, por supuesto que no. 

¿Entonces, cómo debemos interpretar este recado que envía la comunidad de Colchane al resto del país mediante la opción Rechazo? 

– A mi entender se podría deducir que existe un rechazo al actual proceso constituyente que el Estado chileno está ofreciendo y que, claramente, no entrega las garantías de proteger el derecho a la propiedad privada ni tampoco proporciona la seguridad jurídica ni estabilidad económica porque todo se presenta muy difuso para los pueblos originarios, los cuales ni siquiera tienen al día de hoy escaños reservados para participar en la futura Asamblea Constituyente. 

¿La participación aymara en ese proceso que redactará la próxima Constitución es, entonces, la clave de este rechazo expresado en las urnas? 

– Así es. Ése es el punto medular. Personalmente pienso que, si los pueblos indígenas no cuentan ni siquiera con cupos reservados, mal podríamos pensar que se nos asegurará el reconocimiento constitucional en la futura Constitución. No hay garantías. 

Para poner en contexto el tema, ¿cuál es la población de Colchane y cuánta asistió a votar durante este plebiscito? 

– Nuestra comuna tiene una población estable de 1.600 habitantes y flotante aproximada de 4.000 personas, las cuales tienen su residencia acá, pero por motivo del bajo desarrollo de Colchane, trabajan en otros lugares y llegan a sus residencias los fines de semana.  

¿De ese universo potencial de 5.600 personas, cuántos votaron este domingo? 

– Votaron más de 500 personas y, en efecto, hubo una baja participación y que se explica por las restricciones al transporte que  nos ha afectado durante la pandemia. Aquí el traslado se realiza con buses internacionales procedentes de Bolivia y, al estar cerrada la frontera, no existe movilización pública posible.

image_pdfimage_print