Daniel Díaz Segovia

Periodista UCN

 Los bohemios de antes, aquellos que  pintan   canas  , sin duda ,extrañan  la bohemias de los 60 y 70 del siglo pasado, muchos locales que fueron emblemáticos.

Y es lo que sucede con  los viudos del “Bar Genovés”, muchos luchan para que se reabran sus puertas. Hoy deambulan buscando un  lugar que los cobije.

En medio de ese “desolador” panorama hay un lugar que se mantiene ya 35 años atendiendo a sus parroquianos: ”El Machucao” ,ubicado en la Avenida Diego Portales.

Lo que el progreso se llevó

Un vistazo a lo que el progreso se llevó: El «Erika»»  en Errazuriz con  Serrano. El Bar 12.10 del Hotel Prat .La Liga Protectora de Empleados; El Fórmula Uno en la calle Amunátegui con Esmeralda y antes en el tradicional Barrio El Morro ,La “Boite Domino’s” de calle Sotomayor , el Bar Caledonia, que quedaba en Serrano al llegar a Luis Uribe,   Boite Skylab, ubicada en Serrano con Ramírez, el “Zaragoza”», frente al Mercado,  El «Victoria»   en Barros Aranas , al frente las “victorias” esperaban a sus clientes. En la esquina del Mercado, la Fuente de Soda El Refugio. El Corner, Café Estadio, el Derby, al Gigi, el Splendid, el Tung Fong, al Nan King, el Bar Genovés . El San Remo, ubicado en el Balneario de Cavancha, allí también había show revesteriles. Al  lado,  estaba  la Discotheque Claxon ydespues la Pimk Cadillac que en su techo exhibían un viejo automóvil. Otra discotheque ochentera fue la Llacolen. Famosa también El Pharo´s ubicada en la entrada de la playa de Cavancha,  El “Ragú” y después El Rocky fue otro lugar de diversión de los jóvenes, con los New Demons y Versículo Sexto.  En la Avenida Balmaceda Las Urracas, con sus espectaculares y sus bailables de fin de semana.

El famoso triángulo de Las  Bermudas: Bar California, Bar Inglés y American  Bar.

Para los más “teclos”  las parrilladas del “Rolo” López, frente al  Matadero, hoy Cesfam Videla, La Perla el Balneario Municipal y  los “estanes de” Cavancha.

Para los más “teteras”, el  Barrio Rojo de Thompson, la  casa de Rejas de Julio Prieto en la calle Serrano y la Tía Gloria en  la calle 21 de  Mayo.

Algunos se me quedaron en el tintero. Como se puede apreciar  la bohemia  iquiqueña fue intensa. Seguramente habrá quedado algo en el tintero y sería bueno algún aporte de los bohemios de dichas épocas.

El Machucao

Pocos, son  los locales  que quedan para los parroquianos que desean beber un “chela” o un buen shop. Aunque algunos, prefieren un buen tinto o una popular  piscola, sin ruidos no música fuerte.

   Uno de esos, locales es “El Machucao” ,ubicado  en avenida Diego Portales, que ya tiene 35 años de existencia.

Su nombre obedece a que su dueño, un día fue atropellado y quedó  “ más  machucao que un membrillo colegial”.

Don Lalo, como le dicen sus amigos fue  Campeón  Mundial de Caza Submarina en nuestra ciudad .El equipo chileno, capitaneado por Federico Schaffer y preparado físicamente por Max Flores, estuvo además conformado por Pedro Rozas, el coquimbano Fernando Sánchez, Eduardo Soto y Samuel Rodríguez.

Durante varios, años don  Lalo siguió buceando, mientras su esposa atendía el negocio.

El local tiene una  barra y mesa para atender a los clientes, que la  verdad  son como parte de la historia y la vida de dicho local.

Gistavo Valenzuela ,exPresidente de ANFA y Vice de la Federación  de Futbol de Chile, Héctor “Tito Maureira, ex destacado  PDI, Italo Manniello, exSuper Intendente del Cuerpo de Bomberos, entre otros parroquianos arreglan el mundo en torno a una ”chela” o un espumante shop.

Para los que quieran conocer algo de la historia de Iquique y en especial del Mundial de Caza Submarina , una gran vitrina que cubre la pared, están todos los     reconocimiento que ha recibido durante estos 35 años .

Trofeos, medallas  , fotos.   Destacan las llaves de la ciudad que recibió de manos del alcalde Jorge Soria Quiroga el 2001. 

Sobresalen el Premio  de mejor deportistas de Chile en 1976 otorgado por el Círculo de Deportistas Deportivos.

Una vitrina que es la historia de este buceador, hoy detrás de la  barra, que entró por la puerta grande en  la historia del deporte chileno.

Un local emblemático, con pura sangre celeste.