Para los estudiantes fue una interesante experiencia conocer sobre el baile religioso “Los Morenos de Victoria”, nacido en la década de los 40 en la ex salitrera Victoria y que aún se mantienen vigentes a pesar del cierre y posterior destrucción de esta oficina.
La lectura voluntaria de esta obra, cuyos autores son Bernardo Guerrero y María Basaure, fue parte programa “Diálogos en Movimiento” del Plan Nacional de la Lectura y que también se desarrolló en la Escuela de Huara. Según los autores el libro nace de la pregunta ¿Cómo es posible que aún exista un baile que se sigue adscribiendo a un territorio, como la oficina salitrera Victoria, que ya no existe? Respues-ta que tratan de dar en este libro en el que participaron activamente los actuales in-tegrantes del baile Los Morenos de Victoria.

Perseverancia

Jose Riquelme, del tercero medio A, el libro le resultó interesante por abordar el interés de los tarapaqueños por las fiestas religiosas y cómo “los Morenos Victoria” han sido parte de este sentimiento, “este libro me dejó la importancia de cuidar los patrimonios, no dejar de lado los bailes que son antiguos o las tradiciones. Los jóvenes tenemos ese papel, ese rol de mantener las tradiciones y hacer cultura”.

Para Jafet Santamaría del segundo medio B, le pareció entretenido conocer las experiencias y las culturas de este baile, “el libro nos explica porque no se ha perdido la cultura entre ellos, el baile la importancia, lo que sienten ellos y por lo que han te-nido que pasar. Me enseñó que no hay que dejar perder la identidad, eso me quedo más que claro, ellos lucharon por su identidad y hoy son bastante reconocidos”.

Para Camily Taborga, del se-gundo medio A, el libro fue un encuentro con parte de sus raíces ya que su abuelo y su padre trabajaron en Victoria. “Mi padre me contaba la historia de cómo mi abuelo trabajaba en el salitre. Es interesante porque rescata la historia del norte y la pampa. Me dejó sobre mi cultura que aquí en el norte, donde nací, existen personas que transmiten sus historias y que eso hace que la pampa no muera. Sin duda es una historia que transmitiré a mis hijos y nietos”.