Molestos están los habitantes de los alrededores de la Plaza Arica convertida hoy en un verdadero “campo de batalla de una nueva guerra santa”, según han declarado quienes defienden los ensayos de la Primera Diablada de Chile.

Explicaron que esta actividad viene por años realizándose en el lugar y hasta ahora nadie había llegado al extremo de reclamar ante la autoridad policial y los medios de difusión de la ciudad,

Explicaron que ese lugar es por siempre un centro de religiosidad popular, especialmente previa a la Fiesta de La Tirana, el 16 de julio, ya que la mayoría de los bailes que concurren a ese poblado pasan a despedirse en la parroquia del lugar.

Asimismo, indicaron que posterior a la festividad se realiza allí la ya famosa “Tirana Chica”, que no solo convoca a los bailes religiosos sino que a más de un centenar de comerciantes de diversos rubros.

Los habitantes de este lugar, que pidieron reserva de sus identidades, explicaron que se trata de la oposición de “una sola vecina y su marido, ya que ella ingreso a la religión musulmana y arrastro a su esposo, por lo que ahora les molestan los ensayos de un baile religioso que  año tras año concurre a rendir homenaje a la Virgen del Carmen en el poblado de La Tirana”.

También se mostraron molestos con la ordenanza municipal sobre ruidos molestos, que en nada tomó en cuenta la tradición iquiqueña de los ensayos de las bandas y los bailes religiosos, tanto los que se preparan para La Tirana como para la fiesta de San Lorenzo en el pueblo de Tarapacá.

A días de que el mundo católico conmemore la Semana Santa, las aguas siguen inquietas en la Plaza Arica y que se puede multiplicar al resto de la ciudad.