Casa del Deportista llevó nombre de quien fue también, presidente del Consejo Local de Deportes

Mario Vidal Jorquera

Traer a la memoria, el nombre de Guillermo Valenzuela Koster, es rescatar un pedazo del historial deportivo de esta Tierra de Campeones, ya que Guillermo Valenzuela fue un dinámico dirigente, en una época de esplendor para el deporte iquiqueño, en la cual los directivos jugaban un rol importante, en cada una de las disciplinas deportivas.

Guillermo Valenzuela Koster, había nacido el 31 de agosto del año 1903, siendo su padre, Anacleto Valenzuela, un oficial de Ejército que combatió en la Guerra del Pacífico, con presencia en las batallas de Chorrillos y Miraflores, además de participar en la Campaña de la Sierra en territorio peruano.

Guillermo Valenzuela Koster, participó en varias instituciones deportivas de nuestra ciudad; Club Yungay, Club de Pesca Los Pineles, entre otras; pero fue con su querido Norteamérica, con el cual se identificó, hasta su muerte ocurrida el 26 de julio del año 1956, a los 53 años.

Valenzuela Koster, ingresó al Consejo Local de Deportes, en los tiempos donde existían, otros destacados dirigentes, como los médicos Juan Lombardi, Raúl Sierralta y los periodistas, Carlos Guerrero “Don Pampa” y Manuel Arancibia, jefe de deportes del desaparecido diario “El Tarapacá”.

Fue el doctor Raúl Sierralta, en esos años, presidente de la Asociación de Boxeo de Iquique, quien hizo las gestiones para la compra de los terrenos para la construcción de la Casa del Deportista, siendo Valenzuela Koster, presidente del Consejo Local de Deportes.

Durante el tiempo que ocupó ese cargo, fue acompañado en su gestión, por otros activos dirigentes de aquellos años, como; Tito Ureta, Pedro Garcés Basaure, Alfredo Chung Carpio, Luis Estay, Manuel Bontá, Anibal González, Manuel Alvarez Font, Raúl Murray, entre otros.

Guillermo Valenzuela, ocupando este cargo, dejó también sus huellas en lo que fue la instalación del alumbrado en el estadio Municipal de Cavancha, como así también, la habilitación de la pista atlética y el velódromo para el ciclismo.

Al ocurrir su muerte, fueron muchas las muestras de pesar que expresó la ciudadanía en general, ya que la esencia que dejó este hombre, fue el amor por el deporte, actuando siempre con vocación, entrega, honestidad, lealtad, nobleza y respeto hacia sus semejantes.

A los sentimientos de pesar por su partida, se sumaron todas las instituciones deportivas de la ciudad y la Comandancia de la Sexta División de Ejército, realizó las gestiones para que los funerales se efectuaran en horario nocturno.

Desde la Casa del Deportista, donde se efectuó su velatorio, sus restos mortales fueron conducidos hasta el Cementerio 1, en una cureña, maniobrada por oficiales de Ejército, acompañados por voluntarios de bomberos que portaban sendas antorchas.

En el camposanto, representantes de diversos sectores, dieron la despedida final, a este destacado dirigente que, en vida laboral, tuvo un destacado desempeño en el entonces, Departamento de Caminos, (actual Vialidad), dependiente del Ministerio de Obras Públicas.

Se desempeñó como asistente técnico en diversos proyectos camineros y accesos a diversos puntos de la región, habiendo también, representado al país, en un congreso efectuado en Brasil, donde su disertación, tuvo como tema, el camino asfaltico en el tramo, Humberstone – Pozo Almonte.

Guillermo Valenzuela Koster, un dirigente que siempre sintió amor por el deporte, haciendo de ese sentimiento, un símbolo natural de sus convicciones.