Mario Vergara

Fotos: Daniel Troncoso

El arribo de migrantes venezolanos a la Provincia del Tamarugal ha despertado una cadena de solidaridad  ejemplar, que se manifiesta hasta desde el extranjero.

Es así que chilenos que durante la dictadura de Augusto Pinochet estuvieron exiliados en Venezuela se están sumando para enviar ayuda para los migrantes que se concentran en Huara.

Aunque son menos los que critican la presencia de venezolanos en la pampa, son muchos más los que sensibilizados por el drama humano están abocados a suministrar artículos de primera necesidad para las familias de extranjeros, muchos de ellos con niños para que enfrenten la difícil situación que están sufriendo.

Una de personas de buen corazón es la Agrupación de Asistencia Alimenticia conformada por vecinos de Huara que están preocupados por la crisis humanitaria de migrantes de varias naciones que siguen llegando a Chile a través de la frontera de Colchane.

Otra es la Comunidad de Vecinos de Huara que no pertenece a ninguna institución. También están los Jóvenes de Ajayu, el Comité de Reconstrucción, está la Junta Vecina y hasta algún Club Deportivo.

«Hemos recibido mucha ayuda, por ejemplo de un grupo de colombianos de Iquique, aportó frazadas, ropa de abrigo, zapatos, también del Grupo Puzzle de Pozo Almonte también envió ropa y alimentos. Además los trabajadores de las Artes y la Cultura realizaron un aporte económico en una cuenta. Las Misiones Jesuitas también aportaron  y con eso se compró agua para consumir. Hay un grupo más que nada de vecinos que se organizó para ir en ayuda» dijo  Laura de Díaz.

En tanto, el poblador Heriberto Payaún Pérez, de 65 años de edad, se quejó por las discriminaciones que han mostrado algunos habitantes del pueblo.

«Nos condenaron señalando que cómo era posible darles facilidades a los migrantes para que bajaran hasta el Estadio de Huara. No tenían idea de lo que hablaban porque la decisión de que los migrantes quedaran en el estadio no fue de los voluntarios, sino que del gobernador. ¿Quienes somos nosotros para pedirle al alcalde que actuara en tal sentido? Lo único que hicimos fue que ante el forastero que tenía hambre y pedía un lugar donde dormir, le dimos comida, ropa y abrigo».

Otros pobladores que para enfrentar este problema que no termina, es que se debe poner énfasis en la gobernanza del gobierno, porque se observa que ante la presencia del migrante no hay una estrategia del gobierno central, ni de la intendencia, ni del alcalde ni del gobernador. «Ellos solo están reaccionando después que llegó la marea humana, pero no están enfrentando el problema, con soluciones».

Las agrupaciones de vecinos sugieren que el Ejército que se encuentra a diez kilómetro podría contribuir mejor instalando carpas de campaña a la entrada de Huara para darle cobijo a los numerosos migrantes que ingresaron a la zona, pero al mismo tiempo que se instale una Barrera Sanitaria, que les procuren elementos de protección y les ayuden con colaciones y elementos higiénicos, mientras las autoridades resuelven el ingreso de los extranjeros. «Parte el alma ver tantos niños y niñas que han caminado grandes distancias para llegar hasta aquí» dijo un joven del club deportivo.

«Ellos no vienen a estancarse en Huara, este pueblo es una zona de tránsito para ellos en la búsqueda de sus objetivos, que ni siquiera es Iquique. Ellos quieren ir a Santiago, Valparaíso, a Concepción y Temuco.  Entonces si Huara será de tránsito, para ellos, brindemos ayuda y apoyo, porque no son delincuentes. Vemos familias con niños que están en busca de un espacio donde puedan permanecer y estar tranquilos y donde trabajar».

Así las cosas, en esa postura están algunos en Huara y sostienen que no todos los migrantes son unos delincuentes, cómo algunos los estigmatizan.

Al mismo tiempo llamaron a las autoridades a reaccionar con prontitud porque el grupo de migrantes, especialmente de Venezuela, siguen llegando a Huara.

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