Reo denunció a gendarmes por secuestro y agresión en Pozo Almonte
El interno disponía de beneficios para salir el fin de semana. Según la declaración del propio afectado lo querían callar por denunciar de supuestos ilícitos por parte de funcionarios de Gendarmería.
Los hechos se remontan al año pasado, cuando el interno de iniciales C.G.R., se encontraba recluido en el penal de Pozo Almonte después de ser condenado a una pena de 4 años de reclusión efectiva. Allí realizó labores en la granja del recinto penal, donde debido a su buena conducta, en septiembre el Consejo Técnico de Gendarmería decretó su salida dominical.
De acuerdo al testimonio del interno, en esa salida detectó que los funcionarios que lo custodiaban realizaban actos ilícitos, razón por la cual tomó contacto con efectivos del OS-7 de Carabineros para denunciar los antecedentes que él había recopilado. Después de realizar ese trámite, el interno regresó al recinto penal en horas de la tarde.
Sin embargo, el día lunes al retomar las funciones en la granja, uno de sus custodios identificado como el sargento 2, A.Z.P., lo increpó con insultos debido a que a él le habrían entregado copia de la declaración que le prestó a Carabineros. "Fueron semanas de constante hostigamiento, lo que generó que en una de las visitas de sus parientes les relaté el martirio que estaba pasando como también que nadie me prestaba ayuda".
El día sábado 11 de septiembre, un sargento de iniciales R.R.P., le señaló que necesitaba que le hiciera un favor cuando saliera con el beneficio dominical. El recluso accedió cumpliendo las instrucciones que indican que en el sector del servicentro, a la salida de la comuna tomara contacto con una persona que llegaría en un taxi colectivo y que le entregarían un paquete para que él lo llevara a una dirección.
AGRESIÓN
Fue así que hasta el lugar llegaron tres sujetos, quienes tomaron el contacto con el interno y le pidieron que los acompañara. Al subir al móvil, los ocupantes lo amenazaron con un arma de fuego que le colocaron en la cabeza y le espetaron: "A los sapos los matamos".
Según asegura el reo, en el auto sus captores le propinaron golpes con la misma arma en el cuerpo y, posteriormente, lo dejaron a la 5 de la madrugada en la carretera, cerca de la llamada Ruta del Ácido. Tras propinarle en ese lugar una brutal golpiza, huyeron del lugar. "Llegué como pude al penal y cuando le conté lo ocurrido al funcionario de guardia, me dijo que eso me pasaba por andar 'sapeando' y que era mejor que no hablara con la policía", dijo.
GENDARMERÍA
Al requerir mayores antecedentes de este hecho, el mayor Alejandro Lynch, jefe de la unidad de Pozo Almonte, dijo que efectivamente hay una denuncia de parte del interno, la cual fue informada a la superioridad regional y se envió los antecedentes al Ministerio Público. "La verdad es que no quiero generalizar ni tampoco desmentir situaciones que efectivamente se han dado en este penal, donde la mayoría de los funcionarios que trabajan en este unidad son excelentes y aquellos que han cruzado el umbral del delito han sido denunciados como corresponde. Por eso es difícil hablar de estos temas y se debe cumplir con lo que la ley mandata. Yo mismo he sido víctima de una brutal persecución y hostigamiento por los dos dirigentes gremiales que están denunciado en el caso del secuestro, donde para librarse de algún acto administrativo se han dedicado a realizar múltiples acusaciones en m i contra en los medios de prensa, de carácter injurioso, a fin de menoscabar mi imagen como persona y oficial. Incluso uno de los nombrados, me ha seguido con la finalidad de fotografiarme, desconociendo cuál es el objetivo de este acto", señaló.
El oficial también dio a conocer que el resultado de esta investigación sumaria se dio a conocer a las respectivas autoridades donde este documento es concluyente al inculpar a los dos funcionarios, subrayó.



