Juez ordenó un informe siquiátrico para determinar si es imputable o no de los cargos de femicidio y parricidio. También de  agredir a un adulto y a un niño de dos años de edad, al que le provocó la pérdida de dos piezas dentales.

Al término de la audiencia en el Juzgado de Letras y Garantía de Pozo Almonte, para formalizar la investigación en contra de A.E.V.B. de 34 años de edad, oriundo de Salamanca, se determinó la suspensión del procedimiento, que previamente había solicitado la Fiscalía del Tamarugal.

El acusado, es sindicado como responsable del femicidio de su conviviente Ariana Maritza Bravo Aracena, el parricidio del hijo de ambos O.V.B., de 4 años de edad, causar lesiones leves a L.F.M. de 50 años de edad, y el homicidio frustrado de un menor de 2 años de edad. Además, la Fiscalía le atribuye responsabilidad por el delito de posesión de arma de fuego sin autorización.

De acuerdo a los antecedentes presentados por la Fiscalía durante la audiencia de ayer, el sábado 9 de enero, A.E.V.B. atacó a su conviviente, de 29 años de edad, con el uso de elementos contundentes.

Minutos más tarde, le habría disparado con un rifle, al hijo de ambos, en su tórax,” ocasionándole la muerte a raíz un traumatismo toracoabdominal complicado, secundario a una agresión con arma de fuego”, informó el fiscal Javier Gutiérrez Figueroa.

Luego de esto, el acusado dejó este rifle a 100 metros del lugar en que había dado muerte a las víctimas y aproximadamente a las 10 de la mañana, tomó a su hija de 2 años de edad, y la entregó a una persona del poblado que vive cerca de la posta médica,” indicándole que había matado a su mujer y a su hijo”, aseguró en su relato el Fiscal.

Luego de esto, el acusado caminó en dirección a su domicilio, encontrándose con un hombre de iniciales L.F.M., que estaba acompañado por sus dos hijos, uno de 17 años y otro de 2 años. El acusado agredió al sujeto y al menor de 2 años de edad, “con claras intenciones de darle muerte, propinándole golpes en su rostro y otras partes de su cuerpo”, detalla el Fiscal. El acusado habría expresado la intención de matarlos. Producto de estos hechos, L.F.M. resultó con lesiones de carácter leve. En tanto, A.M.F.M. de dos años de edad, resultó policontuso con traumatismo facial, bucal y la pérdida de dos piezas dentales. De acuerdo a la Fiscalía, de no haber sido auxiliado por adultos, el menor habría muerto debido a la desproporcionalidad de fuerza. Por lo mismo, se le acusa por el delito de homicidio en grado frustrado.

DEFENSORÍA DE LA NIÑEZ

La Defensoría de la Niñez, único querellante hasta ahora en la causa, estableció como agravante la nula posibilidad de defensa de las víctimas menores. La Defensora de la Niñez Patricia Muñoz señaló en la audiencia “esto revela la comisión de los delitos más graves que contempla nuestra legislación penal, y delitos que han sido cometidos además en contra de niños pequeños de 4 y de 2 años de edad, que nosotros consideramos además absolutamente alevosa por parte del detenido, quien, actuando sin ninguna posibilidad de defensa de parte de las víctimas, en el primer caso le quita la vida a su hijo de 4 años, y en el otro, si no es por la intervención de su padre y su hermano, también estaríamos lamentando lo irreparable que resulta la pérdida de la vida de un niño en este país”.

ESQUIZOFRENIA

El acusado fue entrevistado por un sicólogo de la Defensoría Penal Pública, a quien le habría descrito los hechos de la causa. De acuerdo a su defensa, el imputado habría sufrido un delirio de persecución, e incluso tenía antecedentes previos, pues en el año 2016, había sufrido una crisis en que desconocía tiempo y espacio, debiendo ser internado en el Hospital de Salamanca, para su recuperación. De hecho, la Defensoría presentó la ficha clínica, elaborado por el Hospital de Salamanca, cuando debió ser estabilizado por siquiatría.

Los hechos, asegura la Defensa, se habrían desarrollado en medio de una sicosis secundaria, con pensamientos que habrían afectado su percepción de la realidad. El acusado aseguró haber recibido “instrucciones del diablo”. Su defensor aseguró que podrían estar frente a un posible brote de esquizofrenia. Por lo mismo, la Defensa solicitó un informe siquiátrico para evaluar los antecedentes. Por ahora, la Defensa solicitó la suspensión del procedimiento y ordene la internación del detenido, a la Unidad de Psiquiatría Forense Transitoria de Arica, para evaluar la posible imputabilidad del acusado.

La solicitud fue negada por la Fiscalía, pues se tratarían de acciones desarrolladas con absoluta conciencia, “que dan cuenta de procesos cognitivos y racionales”, aseguró el Fiscal. Agrega que los antecedentes presentados por el Defensor “no da cuenta de antecedentes serios y suficientes”, para acceder a la solicitud. La Defensoría de la Niñez se sumó a la negativa de la Fiscalía. “El mismo informe que presenta la Defensoría Penal Pública, en uno de los test aplicados por uno de los facultativos, señala que no habrían indicios de sicopatía” aseguró la abogada querellante.

El Juez accedió a la solicitud de la Defensoría, y decretó la suspensión del procedimiento. Además, accedió a la internación provisoria del detenido a la Unidad de Siquiatría Forense Transitoria del Penal de Arica, dependiente del Servicio Médico Legal, y ordenó un informe siquiátrico para determinar la imputabilidad o inimputabilidad del acusado.

“Los maté por llamado del Diablo”

Diversos detalles del doble asesinato registrado el pasado sábado en la localidad de Sibaya se conocieron ayer, durante la audiencia del control de detención. En la jornada que se prolongó por casi cuatro horas se reveló la declaración de testigos y el informe policial donde A.V.B.  confesó que “había matado a su mujer e hijo por un llamado del Diablo”.

El defensor Eduardo Cabrera, argumentó que A.V.B.  presentaba cuadros de alteración mental desde el 2016 cuando estuvo internado en el hospital de Salamanca, con diagnóstico de sicosis aguda y tratamiento de fármacos.  Y actualmente está siendo monitoreado por el equipo médico del centro penal de Alto Hospicio.

Con relación a los hechos ocurridos el 9 de enero, mencionó que en la entrevista con su defendido éste le manifestó ser el autor de los hechos, repitiendo que fue producto de señales que le mandaba el diablo para matar a su mujer y el hijo.

Agregó que en la pericia sicológica practicada por la Defensoría Penal Pública, autorizada por el alcaide del Centro Penitenciario de Alto Hospicio, volvió a reiterar su declaración en el sentido que actuó por mandato de voces.

“Nos manifiesta que el día de los hechos se levanta a las 4 de la madrugada, instante en que comienza a seguir las señales, en primera instancia fueron los sonidos de estos demonios los que indicaban lo que tenía que hacer. Así relata que estaba con una biblia en su mano y así iba recibiendo las señales. Cuando el agua paraba recibía señal y caminaba. Menciona que la señala que hace que se gatille este lamentable hecho habría sido una gallina negra con un pollo negro que se salen del corral y él interpreta que es la señal. En la relación con nuestro sicólogo ahonda que en relación a su hija L.V.B., hoy a cargo de terceras personas, no había señales que debía hacerle algo”.

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