Una segunda oportunidad en la vida que los internos del complejo Penitenciario de Alto Hospicio no quieren dejar pasar, fueron las palabras repetidas de quienes pasaron a integrar el primer grupo de 10 personas, de un total de 22, que trabajarán en la empresa de maestranza «Todo Acero» que se instaló en los galpones industriales al interior del Penal.

Toda esta iniciativa inserta en el programa Regional «Sello + R» que se está aplicando en el recinto carcelario, el cual pretende la contratación de los internos para desarrollar trabajos de estructuras metálicas para la gran minería y ser un aporte al proceso de inserción laboral, con la finalidad de disminuir los indíces de delincuencia en la región, fue destacado por los reclusos como la posibilidad real de reintegrarse a la sociedad y ser un hombre de bien.

» Es bastante bueno que el gobierno crea en la segunda oportunidad y nos facilite el apoyo laboral para llevar el sustento económico a nuestras familias. Asimismo nos ayuda a que nuestras mentes estén ocupadas en algo productivo y que a futuro podamos seguir laborando en la empresa «Todo Acero» que está brindando el empleo», aseveró Jorge Romero, natural de Alto Hospicio, padre de tres hijos, quien lleva cumpliendo el 50 por ciento de una condena de 8 años  privado de libertad, y debido a su buena conducta es uno de los afortunados de este novedoso proyecto de reinserción social.

Entre las funciones que realizará, reiteró, hará labores de soldadura, del cual ya tiene experiencia y cree que será un aporte para la empresa, además quiere seguir aprendiendo para perfeccionarse en la materia y ayudar a los que no saben.

En tanto Rody Silva, iquiqueño que cumple 28 meses, de una condena de 44 meses, dijo que el proyecto «Sello + R» era algo que lo renovaba como persona y lo volvía a integrar a la sociedad haciéndole mirar las cosas desde otro punto de vista. «Estando preso uno ve todo negro y ve que el mundo se le viene abajo, por tanto esta iniciativa que emprende el gobierno con la empresa privada es muy positiva para los que estamos privados de libertad, ya que nos capacitan y nos dan un oficio para que nos desarrollemos como personas», afirmó.

‘’Como creyente le doy las gracias a Dios y a las autoridades por entregarnos esta oportunidad para que podamos cambiar nuestras vidas. Como ex trabajador de «Todo Acero», estoy feliz porque la empresa es de calidad y segura, y quiero que todos sepan que nosotros nos esforzaremos en seguir produciendo productos de altos estándares, para que así, las otras personas que a futuro vengan a trabajar, encuentren la estabilidad necesaria y se proyecten en el tiempo en el rubro de metal mecánico. De esa forma como nosotros aspiramos a salir del foco delictual por el bien no solo de nosotros sino también de nuestras familias, en mi caso de mis cuatro hijos a quien quiero mucho, hago extensiva la invitación a mis compañeros a creer en el proyecto de reinserción social», enfatizó.

Diego Corvalán, quien nació en Santiago pero vive en Iquique hace 9 años con sus hijos y familia, cumple una pena de cinco años, y aún restándole la mitad del proceso; dijo que lo que estaba viviendo era una situación hermosa que le da la oportunidad de remediar sus errores cometidos y que con esfuerzo no desaprovechará la posibilidad que le están otorgando las autoridades del país para que se inserte socialmente y vuelva al núcleo familiar que tanto extraña y quiere. «Mi familia, mis hijos creen en mí y no les fallaré. Ellos me dan la fuerza necesaria para superar este complejo momento, por eso en la empresa donde voy a desempeñarme quiero aprender soldadura y la parte de bodega, además de otras funciones que nos enseñarán sobre los trabajos de maestranza para que pueda generar los recursos y así poder ayudarlos», aseguró.

Por último, el interno  Richard Cortés agradeció el apoyo de la autoridades en diseñar este proyecto que beneficiará a la población penal de Alto Hospicio, en especial al primer grupo de reclusos, 22 en total que empezarán a trabajar luego que culmine la ceremonia de la instalación de la empresa «Todo Acero» en el complejo Penitenciario.

«Feliz por la confianza depositada en nosotros por parte de Gendarmería, empresa «Siges» y en especial a la empresa «Todo Acero» que nos dio la oportunidad de integrarnos en sus filas como trabajadores de su planta. Además que sepan que esta iniciativa la asumirán con responsabilidad, actitud y de lealtad a las instituciones y empresas que están vinculadas al proyecto «Sello + R», agregó.

Además recordó como ex trabajador de la empresa «Todo Acero», ésta siempre se ha caracterizado por llevar a cabo proyectos difíciles que los convierten en realidad, por eso tienen la confianza que este primer grupo de trabajadores recibirá la ayuda idónea por parte de la jefatura de esta entidad que le presta servicio a la minería.

Asimismo, esperan que este ejemplo se reitere en otras compañías y tengan la confianza y voluntad de ayudar en dar oportunidades reales de inserción laboral a las personas que cometieron errores y que hoy los tienen privados de libertad. Creo como lo dicen las autoridades, todo merecemos una segunda oportunidad, para que de esa forma podamos en el futuro transitar como personas de bien», subrayó.