Eduardo Peña Ortiz, Ingeniero en  biotecnología y parte del equipo del Instituto de Estudios de la Salud de la UNAP, desde muy joven descubrió que la ciencia era lo suyo y que nada pararía el deseo por saber y descubrir más, por lo que cuando en diciembre de 2019 el mundo conocía lo que estaba ocurriendo en la provincia de Wuham con el Coronavirus, y meses después entrábamos en cuarentena, comenzó  junto a otros  investigadores del Instituto un proyecto, denominado  «Estrés oxidativo, actividad kinasa e implicaciones inflamatorias en hipertrofia ventricular derecha e insuficiencia cardiaca bajo hipoxia hipobárica».

El Biotecnólogo, máster en investigación farmacológica en la Universidad Autónoma de Madrid y que, actualmente, está cursando su Doctorado en Fisiología y Farmacología, es también desde  el 2019 candidato astronauta científico, y se encuentra desarrollando un estudio de las vías moleculares activadas en el sistema cardiovascular bajo la condición de hipoxia hipobárica intermitente crónica.

Es así como hace pocas semanas la Revista Suiza International Journal of Molecular Science, que muestra investigaciones de todo el mundo, publicó un estudio realizado por Eduardo como investigador principal, junto al doctor Julio Brito, la Ingeniera Samia El Alam y la doctora Patricia Siques, respecto a  la exposición de las personas a gran altura y los cambios moleculares que afectan el corazón ante la baja de oxígeno.

De acuerdo al especialista esta publicación demuestra que la ciencia y la investigación no se han detenido y que muchos y muchas seguimos trabajando, en este caso para aportar a los más de 40 millones de personas en el mundo que son expuestos a más de 3.000 metros sobre el  nivel del mar, ya sea por sus condiciones naturales de vida o laborales.

El investigador precisó que el objetivo de estudiar las causas y factores moleculares en el crecimiento del corazón de las personas que están sometidas a gran altura (como los mineros, policía fronteriza, médicos y otros), permite proponer nuevas vías moleculares para estudios en el futuro, ya que, este crecimiento en el corazón como efecto de aclimatación a la altura es muy común, y que en algunos casos puede llegar a ser patológico, generando enfermedades tan importantes como la insuficiencia cardíaca.

recalcó que este estudio, puede representar un gran avance a nivel mundial en esta área al estudiar las moléculas que están influenciando el crecimiento de corazón, dando  cuenta además en esta investigación  de  diversas propuestas farmacológicas y de fitoterapia que se han encontrado en el mundo hasta este momento para mitigar el engrandecimiento y/o falla de este órgano vital.

«Para todo nuestro equipo es un gran orgullo que haya sido publicado este artículo, ya que ha requerido de un gran trabajo en conjunto, que si bien se ha dificultado con la cuarentena, nos ha motivado a seguir adelante. La ciencia no se detiene se adapta para seguir avanzando».

image_pdfimage_print