Jurados dieron inexplicable empate entre Contreras y Faúndez

Mario Vidal Jorquera

José “Comando” Argel, boxeador del Team Charly Boxing, se convirtió de manera justa en el nuevo campeón chileno de los pesos plumas profesionales, tras derrotar por puntos en 10 asaltos, al tocopillano Juan Jimenez.

El combate fue uno de los dos, que; por títulos nacionales, se disputaron en la Casa del Deportista, en una velada organizada por la Ilustre Municipalidad de Iquique, a través de la Corporación Municipal de Deportes y que permitió el acceso liberado del público.

Fue un combate gustador, con buenos intercambios de golpes desde el comienzo y donde a partir del quinto round, se fue evidenciando una mejor condición física de Argel. Con esto, el boxeador del Team Charly Boxing, sacó claras ventajas en la pelea corta, lo que le permitió sumar puntos a favor en las tarjetas de los jueces, las cuales al final del combate, mostraron; 97 – 93, 96 – 94 y 96 -94, todas a su favor.

Con este resultado, Argel se ciño el cinturón de campeón nacional, el cual le fue entregado por el alcalde subrogante Marcos Pérez, presente en la velada.

En el otro combate por un cinturón nacional, se enfrentaron el iquiqueño Octavio Fáundez y el santiaguino Mario Contreras, en la categoría super welter. Un combate totalmente opuesto, donde el iquiqueño mostró toda su valentía, ante un rival que lo superó técnicamente, durante casi toda la pelea.

A Contreras sólo le faltó mayor contundencia en sus golpes, para ganar por la vía rápida, ya que; en varios pasajes, su castigo al rostro y cuerpo de Faúndez se hizo repetitivo, aguantando el iquiqueño estoicamente, hasta el término de los 10 asaltos, después de los cuales, los jurados inexplicablemente fallaron empate, ante el asombro de los asistentes, para los cuales, Contreras debió ser el justo vencedor.

El fallo del combate resultó aún más inentendible, ya que una de las tarjetas dio ganador a Faúndez, 96 – 94, mientras que las otras dos, marcaron 95 – 95, por lo cual; el título nacional de los super welter sigue vacante.