DC no descartó apoyar acusación, aunque desestimó impulsarla, lo que diluye la opción en el sector de avanzar en el libelo. Ministro del Interior dijo que no ha pensado renunciar, mientras que Piñera adelantó regreso de gira en medio de ofensiva opositora.

Pocas horas alcanzó a estar el Presidente Piñera en Magallanes. Aunque tenía programado permanecer hasta el domingo, la ofensiva de la oposición contra el ministro Andrés Chadwick hizo que el Mandatario decidiera volver este mismo martes a Santiago.

Si bien desde Presidencia precisaban que su regreso no responde solo a la compleja situación con la oposición, sino que también para continuar con su agenda en otras áreas, el hecho fue visto con atención en Chile Vamos y en la ex Nueva Mayoría. Desde que el lunes se hiciera pública la declaración que el general (r) de Carabineros Mauro Victtoriano entregó a fiscalía sobre los hechos que derivaron en la muerte del comunero Camilo Catrillanca,la oposición comenzó a pedir la renuncia del titular de Interior, lo que derivó en conversaciones entre bancadas para impulsar una acusación constitucional en su contra.

Así, fuentes de La Moneda explicaron que el rápido regreso del Mandatario desde el sur del país buscaba también dar una señal de respaldo a su “hombre fuerte”, en paralelo a las conversaciones que hubo -lideradas por el ministro Gonzalo Blumel en Valparaíso- con distintos parlamentarios de oposición para sondear sus posturas ante una posible acusación, según admitieron en el Ejecutivo.

Para que la ofensiva prospere debe contar con la aprobación de 78 dipuados. Solo eso daría paso para que el Senado analice la destitución del secretario de Estado. En esa línea, la oposición obtendría una victoria solo si logra alinear a la amplia mayoría de sus legisladores, pues el bloque cuenta con 83 representantes, de los cuales 14 son DC y seis radicales, quienes están en duda. Y es eso lo que hoy entrampa la presentación: ninguno de los partidos quiere impulsar el libelo sin que esas dos tiendas comprometan sus votos. Esto, con la finalidad de evitar un nuevo revés en la Cámara. “Necesitamos el compromiso de toda la oposición para llegar hasta el final con la acusación”, dijo Miguel Crispi (RD), mientras que el jefe de bancada DC, Matías Walker, sostuvo que “no hemos descartado aprobar una eventual acusación, pero tenemos que calificarla en su mérito”.

Según fuentes del partido, Víctor Torres, Joanna Pérez, Gabriel Asencio y Raúl Soto estarían por apoyar al resto de la oposición. “El pueblo mapuche requiere verdad. Si para ello es necesario analizar una acusación constitucional, estoy disponible para hacerlo seria y profundamente”, dijo Pérez. Sin embargo, los otros legisladores de la falange manifestaron sus aprensiones en relación al mérito de una acción de estas características.

En ese contexto, en un punto de prensa en el Senado, previo a su participación en la sesión donde se discutiría el proyecto sobre modernización de las policías, Chadwick abordó el escenario y agradeció a la DC. “Mi agradecimiento a la bancada DC por la decisión de no apoyar prematuramente una acusación constitucional”, comentó.

Desde el PR, en tanto, aseguraron que evaluarán en su mérito si un grupo de parlamentarios presenta algún escrito. Por otro lado, el diputado Jaime Mulet (FRVS) señaló que “no soy partidario de una acusación”.

Otro factor que inquieta a la oposición son los plazos. En caso de presentar un escrito en enero, podría citarse a una sesión en febrero, en medio del receso legislativo. Esto, aseguran desde la centroizquierda, solo beneficiaría al gobierno y le daría un triunfo a la centroderecha. A partir de eso, en la DC plantearon este martes que se podría esperar hasta marzo para presentar la acusación.

Con todo, hoy en la mañana la oposición discutirá en conjunto la viabilidad de una acusación contra el titular de Interior, quien fue citado a la sesión que esta jornada realizará la Comisión de Seguridad de la Cámara para aclarar los últimos antecedentes. Según el DC Iván Flores, sus explicaciones serían clave para la decisión de su partido.

La defensa de Chadwick

De acuerdo a la declaración de Victtoriano a la fiscalía, pocas horas después de ocurrida la muerte de Catrillanca “informé al señor ministro la situación, él me preguntó si a los carabineros les habían disparado y si los ocupantes del tractor llevaban armas, y le informé que no, pero por lo que me había dicho (el autor del disparo fatal, sargento Raúl) Alarcón, le señalé que habían disparos”.

El ministro respondió, flanqueado por dirigentes oficialistas, mostrando una copia del “Resumen Ejecutivo” que Carabineros redactó sobre los hechos y que le envió al ministro la mañana del 15 de noviembre. Al respecto, Chadwick afirmó que la declaración del removido general “es contradictoria con el informe que él me envió”, añadiendo que “jamás hemos señalado que Camilo Catrillanca o su acompañante hayan llevado armas de fuego”. Así, dijo que no ha pensado renunciar, “porque mi compromiso con el Presidente es hasta cuando él me indique seguir desarrollando, entre otras cosas, una reforma a nuestras policías, reforma que es necesaria y urgente”.

En el gobierno, de hecho, recalcan que Chadwick “está liderando” los cambios a Carabineros y que, considerando ese rol clave, una salida suya implicaría una derrota frente a esa institución.

Desde el oficialismo, los partidos acordaron entregar su “apoyo irrestricto” al ministro, y así lo expresaron en distintos puntos de prensa.

La voz disonante vino por parte del diputado RN Andrés Celis. El parlamentario dijo que el argumento usado por el secretario de Estado para explicar por qué no había escuchado “adecuadamente” lo que le comunicó Victtoriano la tarde del 14 de noviembre corresponde a una excusa “de cuarto básico o de kínder”. Sus dichos generaron molestia en el oficialismo, e incluso en La Moneda apuntaron a una supuesta “revancha” porque su hermano, Raúl Celis, fue removido de su cargo en la empresa Puerto Valparaíso en medio del paro portuario de diciembre.

Fuente: La Tercera