La impresión 3D ha alcanzado una nueva dimensión. Inspirándose en el malvado T-1000 de Terminator 2, la compañía Carbon 3D ha creado una revolucionaria tecnología de impresión líquida en tres dimensiones basada en el personaje de la taquillera película de James Cameron.

En lugar de la tradicional impresión 3D, consistente en añadir láminas que se van superponiendo, esta nueva técnica es capaz de  imprimir de manera continua e ininterrumpida. Se trata de una innovadora tecnología denominada CLIP (Continuous Liquid Interface Production) que trabaja sobre un medio líquido para crear formas y objetos que resultan en elementos impresos con un acabado más fino, compacto y menos poroso.

¿Cómo funciona la tecnología CLIP? La impresora 3D posee una bandeja llena de resina líquida. En la parte inferior, una membrana permite el paso de oxígeno y luz ultravioleta. El oxígeno bloquea el proceso normal de solidificación de la resina, generando zonas que nunca se endurecen. Cuando la luz ultravioleta incide sobre la resina, va reproduciendo capa a capa la pieza diseñada en el ordenador solidificando únicamente las zonas sin oxígeno, al mismo tiempo que un brazo especial eleva la pieza retirándola lentamente de la resina.