Un exitoso documental de la televisión y el cine prepago, ha logrado prender este tema tan polémico como lucrativo. El fenómeno parece descansar, eso sí, en dos grandes verdades: El ser humano tiende a creer más fácilmente lo falso y se inclina por “lo novedoso”. Los autores denuncian que las redes sociales exacerban aquello solo para lucrar, sin interés alguno en la verdad. 

Isabel Frías 

Periodista U.C. 

Las noticias falsas son más leídas y se propagan mucho más rápido que aquellas que son auténticas y con datos verdaderos. 

Lo anterior es una afirmación que, por su redacción, parece una opinión más entre tantas otras. Sin embargo, responde al único estudio científico con un rigor y procedimientos académicos aceptados universalmente: Fue realizado por la prestigiosa universidad estadounidense denominada Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), entidad que estableció empíricamente que las “noticias falsas” se propagan seis (6) veces más rápido que cualquier otra. 

Este tema es abordado por «El dilema de las redes sociales», un documental que ha generado controversia y opiniones encontradas por estos días ya que se está emitiendo a través del sistema de suscripción de la marca Netflix, cuya cobertura es de alance mundial, incluido nuestro país. 

De ese trabajo se han “viralizado” frases tan rotundas como provocadoras en todas las redes sociales: «La verdad es aburrida», es una de estas afirmaciones más “compartidas”, de hecho.  

La menciona uno de los entrevistados de este documental quien sostiene que las redes sociales amplían las noticias e informaciones falsas, sin fuente o respaldo conocido, por razones de “comerciales”, o sea, para ganar dinero mediante la utilización de inclinaciones básicas o primitivas como son el morbo y la intrínseca curiosidad humana.  

También sería una apelación a la superficialidad y hasta el aburrimiento. 

Tener cuentas personales en facebook, whatsApp, twitter o Instagram es un asunto, además, muy cultural y pocos pueden darse el lujo de “no contestar un WhatsApp enviado por su jefe” o “mirar lo que dice “la estrella de la farándula” que afirma que un determinado aceite de cocina en realidad es el mejor secreto para una dentadura blanca. 

¿Para qué tomar una hora y pagar la consulta de un odontólogo con el fin de verificar con él si el aceite de coco realmente aclara el esmalte dental? La mayoría de la gente actúa de manera irreflexiva y simplemente utiliza las redes sociales sin mayores cuestionamientos, porque “siente” que estas aplicaciones “entretienen” y “son gratis”, algo que desmiente el film «El dilema de las redes sociales», 

HOMBRE MORDIÓ A UN PERRO 

Los críticos internacionales han elogiado el documental por buenas razones. En primer lugar, destacan que se trata de una apuesta que detalla las herramientas y estrategias muy bien planificadas por Facebook o twitter, por ejemplo, para seleccionar noticias que “impacten” y llamen la atención de las personas. 

En segundo lugar, los medios de comunicaciones tradicionales, esos que además tienen un costoso departamento de prensa profesional, suelen manejar un lenguaje demasiado formal, en comparación al que se usa en redes sociales: “Manejan un lenguaje accesible a todo tipo de público”, sostienen. 

En tercer término, está el hecho que el diseño de estas plataformas masivas se trabaja sobre mantener a sus “usuarios” siempre expuestos y atentos a la última novedad que surja; mientras más irrisoria mejor. 

En periodismo informativo está patentada la frase “que un perro muerda a un hombre no es noticia; pero sí que un hombre muerda a un can”. De nuevo, la realidad cotidiana es bastante plana, poco glamorosa y nada excepcional. 

Los autores del registro audiovisual, asimismo, afirman que estas páginas, plataformas o aplicaciones son –en realidad– solo un lucrativo negocio que todos los días hace esfuerzos denodados por mantener un alto estado de expectación entre sus usuarios, revisando una y otra vez la aplicación desde sus equipos de teléfonos móviles, tablets o computadores. 

«Creamos un sistema que privilegia la información falsa (…) porque la información falsa rinde más dinero a las empresas que la verdad», dice uno de los entrevistados. 

Estructurado con testimonios de exejecutivos de las empresas más grandes de Silicon Valley y de académicos, el filme describe la adicción y los impactos negativos de las redes sociales en personas y comunidades, como resultado de las estrategias diseñadas para manipular emociones y comportamientos, y mantener conectados a los usuarios. 

 

Cómo protegerse de Noticias Falsas 

OJO CON LAS “NOTIFICACIONES”.Según hackers y expertos en ciberseguridad, éstas son la principal herramienta de manipulación en las redes. La sugerencia es deshabilitarlas como función predeterminas y aplicarlas como opción manual. 

SEGUIR PERSONAS U OPINIONES OPUESTAS. Así «explotas la burbuja» y te animas a profundizar en el conocimiento, a cuestionarte sobre certezas absolutas y a aprender de las diferencias, incluso si te disgustan. 

NO PINCHAR LINKS DE “RECOMENDACIONES”. Lo apropiado s realizar uno mismo las búsquedas de contenido, porque estas “referencias” suelen tener un criterio comercial y no necesariamente informativo. 

DESCONEXIÓN NOCTURNA. Dejar el teléfono, tablets y notebooks en silencio, o en modo avión, y fuera del dormitorio para evitar la tentación. 

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