“Mi ventana al deporte”

Escribieron con letras de oro páginas de gloria para el boxeo iquiqueño y nacional

Mario Vidal Jorquera

Hace pocos días, falleció en Santiago, Mario Loayza Veas, uno de los hermanos Loayza quienes, a fuerza de sus puños, inscribieron con letras de oro, sus nombres en la historia del deporte iquiqueño y nacional.

La muerte de Mario trajo a la memoria, los innumerables triunfos que los hermanos Loayza, entregaron al deporte iquiqueño.

Mario y Rubén, eran mellizos y siguiendo los pasos de su tío Estanislao, el Tani, comenzaron desde niños la práctica del boxeo, emulando lo que antes hiciera su hermano mayor Humberto.

Estos tres hermanos, tuvieron un destacado paso por este deporte. Humberto como amateur, representó a Chile en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948.  En los 50, ya siendo boxeador profesional, realizó combates memorables ante reconocidos boxeadores argentinos, en el famoso estadio Luna Park de Buenos Aires. Dueño de una fuerte pegada, fue varios años campeón nacional, prolongando su campaña incluso, hasta comienzos de los 60, ya que encerró su carrera el año 1963, cuando disputó su última pelea.

Rubén y Mario, como boxeadores amateurs, representaron al Club Manuel Sánchez, siendo primeramente campeones en torneos de barrios y en los torneos “Guantes de Oro”, que se celebraban antiguamente. Con los años, ambos se clasificaron campeones de Chile, Mario en peso liviano y Rubén en medio mediano ligero. Ambos fueron contratados para representar a las Fuerzas Armadas, Mario por la Fuerza Aérea y Rubén por el Ejército, compitiendo el año 1958, en un torneo sudamericano de las Fuerzas Armadas en Buenos Aires, donde Mario fue vicecampeón y Rubén campeón en su categoría.

Ambos representaron a Chile en un torneo Latinoamericano realizado en Montevideo -Uruguay, el año 1961, donde Rubén se clasifica campeón welter junior, después de lo cual ingresa al profesionalismo.

Como pugilista rentado, Rubén fue campeón nacional y combatió por el título sudamericano con el argentino Ramón La Cruz, quien lo derrotó en Santiago. Rubén Loayza también combatió en Argentina, donde enfrentó y empató con Nicolino “El Intocable” Locche, antes de que el trasandino se convirtiera en campeón del mundo.  Llevado por un técnico italiano, Rubén combatió en Europa y logró victorias en España e Italia, donde enfrentó al campeón europeo Domenico Tiberia.  Incluso disputó combates en Argelia, siendo hasta ahora, el único boxeador nacional en pelear en el continente africano. 

Fallecido hace algunos años, Rubén hasta antes de su muerte, se mantuvo fiel a su club, el Manuel Sánchez, donde pasaba las tardes enseñando y guiando a jóvenes, hacia la práctica del boxeo.

Mario, fallecido el pasado domingo, también tuvo un breve paso por el profesionalismo, llegando a ser campeón nacional de los pesos medio pesados.

Los hermanos Humberto, Rubén y Mario, se ganaron con creces, un lugar entre las mejores figuras del deporte nacional, siendo fieles herederos del legado que les dejara su tío, el gran Tani.