Masacre desconocida en la lucha de los obreros salitreros

Daniel Díaz Segovia

Periodista UCN

Son siete kilómetros los que unen Huara y la ex oficina Maroussia. Allí se cuenta que un 5 de Junio  de 1925  más de un centenar de los obreros se enfrentaron contra las fuerzas del Ejército y cayeron  acribillados protegiendo las puertas del local de la Federación Obrera de Chile.

 Posteriormente cambió su nombre a “Yungay”.  Desde 1906 fue de propiedad de la “Cía Salitrera Pedro Perfetti”, con representación en Iquique. Embarcó por Pisagua y Caleta Buena.

En 1925 (5 de Junio) ocurrió una revuelta obrera en el marco de la gran huelga de las salitreras de Tarapacá de ese momento, en que las fuerzas policiales primero y militares después, atacaron para doblegarlos y reponer el orden público, en varios centros salitreros, siendo las más masivas las de “La Coruña” (Tarapacá Sur) y “Maroussia” (Tarapacá Norte).

En la publicación del Libro “REBELDÍA EN EL ALTO SAN ANTONIO- Huelga, represión y Muerte en la Oficina Salitrera “La Coruña”-1925” publicación Fondart 2018- de María Fernanda Guajardo Núñez, nos ha permitido conocer los Anales y Partes Desclasificados del Ejército y de Carabineros que hacen referencia a MAROUSSIA y otras oficinas salitreras. Los documentos señalan 9 muertes y muchos desaparecidos.

Gracias a esta información  se  pudo conocer seis (6) ACTAS DE DEFUNCIONES DEL LIBRO DEL REGISTRO CIVIL DE HUARA, de trabajadores de Maroussia, heridos a balas e inscritos por los Carabineros del pueblo, el 6 de Junio de 1925,  que dan cuenta de los relatos militares y policiales.

Los testimonios populares informan de la sepultación masiva en una “fosa común” en el  cementerio de Huara.

Actas de Maroussia

Esta historia fue llevada al cine por Miguel Littin, como las    “Las actas de Maroussia”  , inspirada en el libro  escrito por Patricio Manns,  donde    relata el enfrentamiento de más de 100 obreros   contra las fuerzas del Ejército .

 Sabella

El poeta y escritor antofagastino, Andrés Sabella, en su libro “Norte Grande”  editado el año 1945 señala sobre Maroussia :” Y en su derredor el  lápiz de la muerte dibujaba las circulares de la venganza : En la oficina Maroussia morían los obreros protegiendo las puertas del local de la Federación Obrera de Chile.

Mirad hacía el Cementerio de Huara. Los federados aguardan en filas con los torsos morenos desnudos y las pupilas como granos de hombría. Mientras unos cavan sus fosas , otros a la orillas de las suyas ,ya terminadas son baleados y caen, como barcas, trágicamente, silenciosa…”

Sueños

En el año 1982, la Revista Camanchaca realizó un concurso de cuentos y narrativa de la pampa.

“Sueños de Maroussia”, en uno ellos firmado por ESERGER del autor cuenta los trágicos hechos que se vivieron en dicha oficina en  abril de 1925

Patricio Manns

La versión de Patricio Manns.” Es este mi libro más controvertido. Se trata aquí de una crónica novelada, y no de una verdadera novela, al menos, en el sentido en que las concibo hoy en día. Poco tiempo después de publicar mi trabajo acerca de las masacres cometidas por las Fuerzas Armadas de Chile -incluido el Cuerpo de Carabineros- contra los trabajadores, el campesinado y lo estudiantes, a lo largo de más de un siglo,(*) me topé en Iquique -era el verano de 1973- con el geógrafo Freddy Taberna Gallegos.  Pregunto sin ambages por que no había reseñado la masacre de «Maroussia” en la obra aludida. Repuse que no tenía conocimiento de la masacre de «Maroussia». Me dijo: -Es un hito muy importante: por primera vez los trabajadores oponen la fuerza a los masacradores y se defienden con las manos. Poquísimos, en Chile y en el exterior, conocían este episodio, probablemente el más sangriento y cruel de las luchas sociales de nuestro país. La prueba es que no se encuentran menciones anteriores a este libro, ni en textos especializados, ni en la prensa de la época, ni en folletos, panfletos, poemas o canciones. La única referencia que recuerdo está comprendida en uno de los films documentales de Heynowsky y Heinemann consagrados a Chile después del golpe militar de 1973.  Quien cita allí la masacre de «Marusia» es un obrero entrevistado por los realizadores alemanes en el Norte Grande. Lo hace en una frase breve, aunque absolutamente trascendida de emoción y de fuego, lo que revela que se trataba de un sobreviviente que presencio los hechos. Trabajando sobre las huellas de «Maroussia» me entreviste     -febrero de 1973- con el cuidador de la Oficina-Museo «Santa Laura»  . Era un viejo peruano, muy lúcido, también sobreviviente de la matanza de «Maroussia». Registre su relato en una grabadora pero extravié la banda durante mi pasaje a la clandestinidad después del golpe del 11 de septiembre. En La Habana, Cuba, redacté todo lo que recordaba, que no era poco. Así, estimo que más de la mitad de este libro es una crónica de hechos verdaderos, y el resto, reconstrucción  “