Aunque no se ha podido determinar el momento histórico exacto en el que nace el kirigami, se han encontrado referencias documentales que ya hablaban de esta disciplina artística, consistente en hacer figuras cortando papel, hace más de 1.800 años de antigüedad. Es probable, según muchos expertos, que el kirigami naciera a la vez que se inventó el papel en China, por lo que estamos hablando de una práctica tan lejana a nuestros días como inspiradora en la actualidad.

Y es que hoy en día, la técnica del kirigami sirve de base para los estudios que desde 2015 se están llevando a cabo en la Universidad de Michigan en el campo de las energías renovables. Ingenieros de este centro de investigación del noreste estadounidense han tomado como inspiración las formas y los movimientos de este arte milenario para conseguir paneles solares más eficientes a un coste mucho menor que el que suponen las soluciones actuales para este tipo de tecnología.

La eficiencia de las células solares depende de su posición respecto a la luz solar, produciendo hasta un 40% más de energía cuando se orientan correctamente. Sin embargo, los mecanismos de seguimiento solar suelen ser muy pesados, voluminosos y con costosos componentes estructurales, imposibilitando su colocación en tejados y superficies inclinadas.

Paneles en forma de hoja con cortes transversales

Los investigadores han ideado un sistema de células solares que, imitando al kirigami, puede deformarse gracias a un patrón similar al de una hoja de papel con cortes transversales. De esta manera, cuando hay sol se programan estiramientos desde sus extremos en direcciones opuestas que ondean las tiras, adaptando su ángulo con respecto a los rayos de sol.

Nanotexture infographic

Ajustando la intensidad del estiramiento, las células solares se doblan de forma controlada mejorando sus propiedades ópticas y mecánicas, consiguiendo generar casi tanta electricidad como con los sistemas convencionales de rastreo, y hasta un 36% más que un sistema de paneles estático . Desde el punto de vista de la colocación de los paneles, el proceso es exactamente el mismo porque los cambios ocurren a una escala muy pequeña.

Los altos valores de eficiencia conseguidos con este prototipo hacen de él una alternativa fácil y ligera a los convencionales sistemas de seguimiento y, aunque aún es necesario investigar aspectos técnicos de escalabilidad, las aplicaciones potenciales abarcarían casi a cualquier tipo de célula solar en la totalidad de los sistemas que se instalan en tejados.

Un avance futurista con origen en el pasadopara dotar al mundo de las renovables de una mayor eficiencia.