Muy concurrida estuvo ayer en la mañana la Caleta Riquelme. Muchas personas llegaron hasta el terminal de los pesqueros artesanales. El público buscada especies marinas para abastecerse durante este Viernes Santo, pero el suministro de productos del mar no estuvo abundante, debido a las condiciones marinas, según antiguos pescadores.

A la entrada que conduce a las pescaderías, personal de la Armada mantenía el orden de los compradores que formaron en una larga fila.

En tanto, por el acceso sur a la caleta, por donde ingresan y salen los vehículos de los pescadores y rematadores, también estuvo controlado por efectivos navales para ordenar el movimiento de público.

Los puestos de las pescaderías tenían a la vista especialmente albacorilla a precios que oscilaban entre 4.500 y 5.000 pesos el kilo. Un poco más allá, una joven vendía «bonitos» a cinco mil pesos la unidad.

Se notó la escasez de productos por la poca variedad de las especies disponibles.

image_pdfimage_print