Se acerca el cierre del 2018 y con ello, balances y análisis para enfrentar un nuevo ciclo de la mejor forma. Si bien todas las empresas se enfrentan a este proceso, para las pymes resulta aún más relevante, ya que se juegan su permanencia en el tiempo.

Las reuniones y directorios de cierre de año son muy importantes para las empresas durante diciembre.

 

A pocas semanas de terminar el 2018, la mayoría de las empresas está empezando a proyectar su cierre anual; es decir, están visualizando si se cumplieron las metas propuestas a principios de año y en base a eso, están proyectando cambios o reafirmando políticas comerciales u operativas. En este escenario, fin de año se ha trasformado en un momento clave para las pymes, sobre todo, considerando que ocho de cada 10 emprendimientos no alcanza a cumplir tres años de vida. Es por ello que los expertos señalan que éste es el momento para tomar decisiones estratégicas para el 2019, tanto  en temas de recursos humanos, operativos y comerciales.

En este contexto, Eduardo Elgueta, director de Astur –consultora de Outsourcing Contable, Planificación Tributaria e Impuestos-, comenta que “lo ideal es comenzar por generar un buen presupuesto, en donde se planifique y proyecte de manera correcta los ingresos, costos y gastos del próximo año”. En esta línea, es recomendable proyectar estructurales durante estos meses, “a objeto de comenzar con un nuevo esquema el próximo año”, agrega Elgueta. Es importante no olvidar que estos cambios deben ir siempre en línea con el presupuesto que se desea cumplir. Para cumplir este objetivo, el experto destaca que las reuniones y  directorios de cierre de año son fundamentales para tener un cierre ordenado.

Deudas de fin de año

Además de los balances, que entregarán claridad sobre el estado actual de la pyme y lo que eventualmente puedan requerir en un próximo período, también es momento para evaluar el nivel de endeudamiento.  Mario Espinosa, gerente general de Defensa Pyme, comenta que “es necesario enfrentar este período con claridad respecto a cómo ha estado el 2018 en materia financiera y, especialmente, sacar cuentas -con documentación en mano- para ver si éstas son positivas o negativas”. El experto aclara que esta información le permitirá, en último término, plantearse desafíos para el 2019 respecto a lo que se espera de la empresa, expectativa que debe fundarse en la situación actual.

En este contexto, el principal consejo que se puede dar a un emprendedor endeudado es “que analice la situación actual de su empresa, del mercado donde está inserto y tenga consciencia de lo que está haciendo. Esto implica conocer sus costos de producción para mantener su empresa funcionando, remuneraciones, entre otras cosas”, explica Espinosa. En términos simples, saber lo que está haciendo y cuanto le cuesta hacerlo. Con esta información clara, puede llegar a la conclusión de lo que necesita su empresa para seguir funcionando o si, derechamente, no puede continuar.

En este último caso, el abogado de Defensa Pyme recalca que siempre es bueno considerar la Ley 20.720, deReorganización y Liquidación de Empresas y Personas. “La nueva Ley de Quiebras entrega a las empresas dos alternativas para solucionar un problema de sobreendeudamiento. Uno es la Reorganización, dirigida a las empresas que son viables; es decir, que tienen  la capacidad de crear recursos,  por lo que, recurriendo a la intervención de un veedor, la empresa va a poder reestructurar sus pasivos en acuerdo con sus acreedores”.

La otra alternativa es la Liquidación de empresas, en el caso de que la empresa no sea viable; “aquí las pymes tienen la posibilidad de cerrar o bajar la cortina de manera ordenada y definitiva en una liquidación voluntaria, que consiste en entregar todos los activos de una empresa para hacer el pago de mis deudas a todos mis acreedores y al final del procedimiento tengo un cierre ordenado de la empresa. Por lo tanto, “es una muy buena alternativa para emprendedores que necesitan volver a partir”, cierra Espinosa.