La nueva propuesta de reforma tributaria impulsada por el Ejecutivo Nacional traerá cambios y exigencias al sector comercial del país, y una de ellas es la emisión obligatoria de la boleta electrónica.

Con la aprobación de esta reforma, las boletas digitales pasarán a ser un comprobante válido e indispensable para vender productos al consumidor final de manera transparente y legal. El Ministerio de Hacienda estima una recaudación por el orden de los $934 millones de pesos con la entrada en vigencia de la obligatoriedad.

Por esa razón, en las siguientes líneas analizaremos qué es la boleta electrónica, cómo beneficiará a nuestro negocio, cuáles obligaciones tienen las empresas que la emiten, cuáles son las consecuencias de no cumplir con esta obligatoriedad, entre otras cosas.

¿Qué es la boleta electrónica?

La boleta electrónica no es más que la representación virtual de la boleta de compra-venta tradicional. En ella no se señala mayor información del comprador, sino que simplemente se relacionan los productos o servicios vendidos, el valor de los mismos y el monto del IVA.

Este comprobante tiene la misma validez que una factura electrónica en cuanto a respaldo de operaciones y soporte contable, pero la gran diferencia es que no debemos enviarlas al Servicio de Impuestos Internos (SII).

Por otro lado, la boleta electrónica y la boleta de honorarios no son lo mismo, ni guardan una relación estrecha entre sí.

La boleta de honorarios es un documento que únicamente se emite por los ingresos generados en prestaciones de servicios personales que forman parte de la Segunda Categoría de la Ley de la Renta.

Obligaciones de los emisores de boleta electrónica

Aunque se trata de un sistema flexible, al emitir boletas electrónicas, nuestro negocio asumirá determinadas responsabilidades y obligaciones ante las autoridades tributarias.

En primer lugar, debemos enviar un resumen diario de nuestras boletas electrónicas al SII, llamado Reporte de Consumo de Folios. Por supuesto, enviar este resumen general una vez al día es mucho más práctico y sencillo que hacerlo de forma individual.

Además, siempre es aconsejable archivar y conservar las boletas emitidas para tenerlas a mano en caso de que el SII las solicite.

Sumado a esto, tendremos que solicitar previamente al SII la autorización de emisor de boleta electrónica.

¿Cómo es una boleta electrónica y de qué forma se emite?

Llegamos a un punto clave. Lógicamente, una boleta electrónica solo será válida si cumple con los formatos del SII.

La autoridad tributaria establece que las boletas deben constar de estos elementos:

  • Encabezado;
  • Detalle de productos o servicios;
  • Subtotales informáticos;
  • Información de descuentos o recargos;
  • Datos de referencia;
  • Timbre electrónico del SII.

En términos generales, para emitir boletas con este formato debemos contar con un software de factura electrónica adaptado a las exigencias del SII. Gracias a él, simplemente realizaremos las tareas normales de facturación para luego seleccionar este tipo de comprobante.

Recordemos que, al no haber entrado en vigencia la obligatoriedad de la boleta electrónica, aún el Servicio de Impuestos Internos no ofrece una plataforma gratuita para hacerlo. Es decir, ¡nosotros podemos adelantarnos a los acontecimientos!

¿Qué sucede si no cumplimos con la exigencia de emitir boleta electrónica?

Todo apunta a que una vez que entre en vigencia la obligatoriedad de la boleta electrónica, la misma será respaldada por el Artículo 54 de la Ley Sobre Impuesto a las Ventas y Servicios.

Dicho artículo dice que aquellos contribuyentes que no emitan los Documentos Tributarios Electrónicos (DTE) obligatorios acarrearán las sanciones contempladas en el Nº 10 del Artículo 97 del Código Tributario.

Este castigo es una multa del 50% al 500% del monto de la operación, con 2 unidades tributarias mensuales como mínimo y un máximo de 40 unidades tributarias anuales. Por eso es importante que cumplas con la obligación de emitir boleta electronica. 

Ventajas del sistema de boletas electrónicas

Si bien cumplir con la obligatoriedad de la boleta electrónica significa nuevos retos y esfuerzos de adaptación, la verdad es que vale la pena. Además de mejorar la fiscalización online y contribuir con la modernización del sistema fiscal, le brinda beneficios concretos a los negocios como:

Rapidez

Como comerciantes, debemos comprender que la emisión de boletas electrónicas representa una gran practicidad para nosotros y nuestro equipo de trabajo.

Esto garantiza un proceso mucho más rápido y satisfactorio que nos ayudará a optimizar el tiempo de trabajo y, también, brindar mejores procesos de cobros a nuestros clientes.

Anteriormente se debía emitir boletas en papel que formaban parte de talonarios hechos en una imprenta y, posteriormente, eran timbradas en la oficina del Servicio de Impuestos Internos.

En cambio, las boletas electrónicas ya vienen firmadas digitalmente por el SII, así no necesitamos talonarios porque pueden imprimirse al instante y, a la vez, guardarse en la nube.

Simplificación del registro tributario

Una de las principales características del sistema de boletas electrónicas es la remisión automática de la información obtenida al SII.

De esa manera, la gestión tributaria de nuestro negocio se simplifica y no corremos el riesgo de acarrear sanciones por omisión de información o fallas y errores en el registro de datos.

Información de interés al instante

Cumplir con la emisión de boletas electrónicas, especialmente a través de un software especializado en el área tributaria, elevará los niveles de información de nuestro negocio sobre aspectos relacionados con la contabilidad, las ventas y las finanzas.

Esto se traduce en un mayor control operacional y una mejor toma de decisiones.

Sumado a estos beneficios, no podemos dejar de lado que la migración a la boleta electrónica nos permitirá reducir gastos en equipos e insumos de impresión.