Siguiendo la ruta de materias primas como el cobre y otros recursos naturales, durante diciembre se produjo este hito económico, financiero y medioambiental. Un hecho de grandes consecuencias para el futuro del planeta que transformará los equilibrios de poder entre los países.  

Isabel Frías 

Periodista U.C. 

Aunque en Chile no fue un evento destacado, los medios de comunicación más influyentes del mundo sí le dieron el espacio que se merecía a una de las noticias más trascendentales ocurridas durante el presente mes de diciembre: La bolsa de valores de Nueva York, que opera en el distrito financiero de Wall Street, comenzó a transar el agua dentro de la categoría de “mercado de futuro de materias primas”. 

En otras palabras, al igual que el oro, el cobre y otras materias primas o commodity, el líquido más importante para la vida humana se convirtió en un negocio estratégico con todas las de la ley y al que entrarán paulatinamente los grandes inversionistas mundiales. 

Las implicancias de este hecho son tantas y muy complejas, pero para efectos sociales queda claro que se trata de una noticia devastadora, aún peor que la amenaza de nuevas pandemias virales. 

AGUA, UN BIEN BÁSICO 

Antes de entrar en el tema estrictamente financiero, primero hay que poner sobre la mesa dos estadísticas asociadas al agua, el más importante de los bienes básicos de los seres humanos.  

La primera proviene de la Organización de Naciones Unidas, ONU, entidad que estima en 2.000 millones las personas viven hoy con graves problemas de acceso al agua para atender las necesidades más elementales. 

El segundo dato lo proporcionan entidades científicas, las cuales afirman que –junto a la escasez de agua– que acecha al mundo, millones de personas deberán desplazarse desde sus actuales territorios hacia otras áreas geográficas en busca de agua, alimentos y huyendo de conflictos armados por motivos de subsistencia.  

¿Existe alguien en Iquique, Pozo Almonte o Huara que no haya percibido cómo el fenómeno de la migración generó problemas urbanos, sanitarios y de convivencia en las comunidades locales? Es una pregunta muy relacionada con la conflictividad social que pueden generar los desplazamientos grupales y –además– una excelente proyección de cómo se tensionarán las relaciones entre los países frente a una escasez global. 

UN FEROZ COMMODITY 

Estas dos estadísticas explican por sí solas porqué el agua ahora comenzó a ser un commodity y protagonista de la escasez mundial que se avecina.  

Aunque parezca un guion creativo de Hollywood, el estado de California vive por estos días la incertidumbre del precio del agua, cotización que se ha duplicado en los últimos 12 meses a niveles nunca antes conocidos. 

El índice Nasdaq Veles California Water Index (que tiene la denominación NQH2O) comenzó a cotizar el agua oficialmente el lunes 7 de diciembre de 2020 en el mercado de futuro de materias primas de la Bolsa de Nueva York. 

Por estos días, este índice se cotiza en unos 486,53 dólares por 1 acre-pie, medida que equivale a 1.233 metros cúbicos. 

LO DE FONDO, LA ESCASEZ 

Según los analistas más prestigiados, la transacción a futuro básicamente anticipa (y da por hecho) que el mundo tendrá problemas de escasez de agua. Y el nuevo negocio de las bolsas –según los expertos del área– “permitirá una mejor gestión del riesgo vinculado a este bien”, al menos en las principales cuencas fluviales de California, aunque reconocen que este valor será usado –con toda seguridad– como referente para el resto del mundo. 

En lenguaje muy simple, se trata de “pactar la compra de un bien en determinada cantidad y fecha y a cierto precio, lo que puede servir para dos cosas: para asegurar su valor y no exponerse a la volatilidad del día a día o para especular. 

Además, estos contratos no requieren entrega física de agua, son puramente financieros y se basan en el precio semanal promediado entre las cinco principales cuencas de California hasta 2022 y de las cuales se alimenta el mercado agrícola más importante de Estados Unidos.  

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