En la ciudad de Tocopilla, se reunieron representantes de los gobiernos regionales de Tarapacá y Antofagasta y las Seremías de Agricultura, FIA y CORFO de estas regiones, para determinar los alcances y objetivos de un proyecto que tiene como finalidad mejorar la competitividad del sector agrícola.

Una inédita iniciativa, que por primera reúne a regiones más extremas de la zona norte de nuestro país, busca desarrollar de la mano de la innovación y tecnología, la agricultura en estos territorios.

Es así como, se realizó una reunión para conocer los alcances de un proyecto impulsado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura que, entre otras cosas, pretende extender la superficie agrícola en las regiones de Antofagasta y Tarapacá, evaluando temas de cambio climático y la insuficiencia hídrica que afecta a la zona, para lo cual también se trabajará en términos de adaptación.

En la ocasión, se realizó una mesa de trabajo donde participaron representantes de los gobiernos regionales de ambas regiones, el seremi de Agricultura de Tarapacá, Corfo, empresas privadas, comunidades y asociaciones agrícolas, donde plantearon objetivos y cómo enfrentarán los desafíos para el futuro de la agricultura del desierto.

Durante la jornada se propusieron tres ejes fundamentales para el desarrollo agrícola de las regiones; Materias primas, capital humano y tecnología, siendo esta última uno de los puntos más importantes para incrementar la producción, la eficiencia del recurso hídrico y la habilitación de nuevos cultivos que permitan la diversificación de la agricultura local y lograr la independencia alimentaria de éstas.

Esta iniciativa –propuesta por FIA a CORFO– a través del Programa Estratégico Meso-regional, busca desarrollarse en primera instancia durante tres años, extensible hasta nueve años, según los resultados que arroje su funcionamiento.

Para el subdirector de FIA, Rodolfo Campos, el ser parte de este hito como Fundación es sumamente importante pues “desde FIA hemos asumido el compromiso con estas dos regiones para promover una cultura de la innovación con visión de futuro, y en estos territorios tenemos el tremendo desafío de cultivar en condiciones realmente extremas, donde probablemente con el cambio climático la situación se acentuará”.

“Por lo que todo acción que surja, como una nueva forma de resolver los problemas, abrir nuevas oportunidades, innovar y agregar valor, la vamos apoyar y en este sentido, estamos poniendo a disposición todo nuestro trabajo para llegar a construir un Laboratorio para la Agricultura en el Desierto que realmente es posible”, aseguró la autoridad nacional de FIA.

El seremi de Agricultura de Tarapacá, Fernando Chiffelle, manifestó que “esta instancia nos permitirá afrontar de mejor forma el cambio climático, buscando mejores alternativas de cultivo y extender la superficie de estos, es necesario que optimicemos los recursos con el fin de lograr nuestra independencia alimentaría, tenemos un clima favorable para la producción fuera de temporada de otros mercados que están dispuestos a pagar buenos precios”.

En tanto, el seremi de Agricultura de Antofagasta, Gerardo Castro manifestó que “el Laboratorio para la Agricultura del Desierto, es una iniciativa que se gesta en la región de Antofagasta y tiene como propósito dar un paso adelante en la búsqueda de la seguridad alimentaria, esto a partir de la incorporación de una nueva fase en los sistemas productivos, ya sea a través de la modernización o de la automatización en los centros productivos, esto implica el desarrollo de invernaderos de alta tecnología, y dar un paso hacia la exportación de productos de alimentos, específicamente, tanto para las regiones vecinas o para países extranjeros”.

Por otra parte, destacó que en esta reunión “se pudo acordar el cómo vamos a desarrollar el modelo de gobernanza de este proyecto, es decir cómo transitamos de la política pública al acto concreto de gestión, con miras a la consecución de los objetivos que ya han sido acordados. En este caso específico tenemos que destacar la presencia y compromiso de empresas regionales, agricultores, fundaciones, corporaciones e instituciones académicas, más el sector público”.