Un grupo de 20 personas compuestos por adultos y niños ingresaron a la residencia, ocuparon camas, baños y cocinaron.

Desayunando con alimentos de los funcionarios de salud de Colchane, fueron sorprendidos 20 extranjeros que ingresaron ilegalmente a la residencia del personal médico de esta comuna, los inmigrantes huyeron por la ventana del recinto llevándose frazadas y la merienda que se habían cocinado durante la mañana. No hubo detenidos.

La violación de morada por extranjeros es una imagen que durante años afecta a la capital comunal de Colchane, ubicada a unos 3.720 m.s.n.m.  al costado de la frontera boliviana. En el actual escenario de pandemia esto pasa de ser una anécdota a un tema serio, por la posibilidad que sean vectores de contagio del Covid-19, tanto para Colchane como para la región.

Así lo plantea el alcalde de Colchane Javier García, para quien estos casos no son aislados y que no solo afectan recintos públicos sino también a privados,

“Estas personas son potenciales vectores en la transmisión del coronavirus suben desde la provincia de Iquique o ingresan por Bolivia, sin ningún control médico. En busca de refugio y comida se relacionan con nuestros habitantes que en la comuna ya suman 30 contagiados con covid-19”.

Para el alcalde las restricciones de desplazamiento decretadas por las autoridades son letra muerta al no haber fiscalización: “Las autoridades decretan cuarentena en las principales ciudades y aumentan las restricciones de desplazamiento, sin embargo, aquí inmigrantes llegan a Colchane todos los días, algunos esperan por el pueblo y otros ingresan a la fuerza a las casas”, denunció García.

MOTIVOS

Desde que Bolivia flexibilizó el ingreso a su país a sus connacionales, muchos viajan a ver parientes y regresan a la frontera, donde no existe transporte a Iquique, debiendo esperan horas, o un día, hasta conseguir quien los lleve. Esta flexibilidad también permite que inmigrantes que estaban en Bolivia ingresen a Chile por pasos no habilitados.

El alcalde de Colchane, a la vez que condena el ingreso ilegal a las moradas de la comuna por parte de extranjeros, manifestó su preocupación por la seguridad y salud de estos, que deben esperan casi 20 horas un vehículo que los traslade a Iquique espera que hacen sin alimentos y abrigo adecuado para los 6 a 8 grados bajo cero de la noche altiplánica.

“Para evitar esto en el control de Huara se les debe explicar a los inmigrantes que a Bolivia solo pueden ingresar bolivianos y ponerse serios en el Control Fronterizo Integrado, ya que los extranjeros no ingresan por pasos fronterizos alejados, sino que al costado del Complejo. La estadía de los inmigrantes en Colchane, a la espera de viajar a Iquique, es perjudicial para su salud y seguridad”.

Mientas los extranjeros huían por las pampas altiplánicas, varios inmigrantes con residencia legal en Chile esperaban volver a la provincia de Iquique tras no poder ingresar a Bolivia.   

ORURO

Mauricio es colombiano, de Medellín, vive hace tres años en Alto Hospicio, cuenta que está casado con una chilena con quien tiene hijos y trabajaban en la venta de fardos de ropa. Llegó a Colchane con la intención de ir a Oruro a ver un hermano, “Un automóvil me trajo, a las 15:00 horas del viernes, no me dejaron ingresar a Bolivia y desde ayer espero volver a Hospicio. Dormí en la plaza junto a otros inmigrantes, no hemos comido nada y hace mucho frio”.

Osmani es cubano, vive en la toma Nuevo Amanecer en Alto Hospicio, llegó a la frontera a las 13:00 horas del viernes y quiso ingresar a Bolivia a ver su hermano y sobrino en Oruro, dice que es profesor y tienen trabajo estable. “en la toma donde vivo nos dieron alimentos, gracias a la gestión de Patricia, la presidenta de la toma, no estamos mal. En Colchane nos rentaron una pieza, pero no hemos comido”, explicó.

image_pdfimage_print