Daniel Díaz Segovia

Periodista UCN

Fuentes:

wikipedia.org/wiki/San_Lorenzo_de_Tarapacá

Diócesis de Iquique

Fotografías: Iglesia de San Lorenzo de Tarapacá

San Lorenzo de Tarapacá (en aimaratarapacá, ‘ave de rapiña o posada de arbusto’)  .Administrativamente pertenece a la Comuna de Huara a una altitud de 1350 metros.

Para los devotos del “lolo” es conocida como la Quebrada del Amor.

Se halla en medio de la Quebrada de Tarapacá, una de las más fértiles de la región, lo que propició su ocupación desde tiempos prehispánicos, muestra de ello son los yacimientos arqueológicos circundantes, en especial la que se presume haya sido la más poblada ciudad de esta zona del Tahuantinsuyo a la llegada de los españoles, manteniendo cierto prestigio en los primeros años de la república, cuando pertenecía al Perú, por ser cuna de prestigiosos políticos, militares y hacendados.]

Se sabe que la quebrada estuvo habitada desde el siglo XII aproximadamente, por los vestigios encontrados en el asentamiento de Caserones, a unos 25 km al poniente de Tarapacá, en la ruta de Camino del Inca. A finales del siglo XVI el Señor de Chucuito tenía bajo sus dominios los valles Lupacas. Como parte del Reyno de Chucuito al inicio de la conquista española, Felipe Lucaya fue curaca en Tarapacá.

Si bien no cuenta con fundación oficial, la primera misa fue el día de San Lorenzo y ya estaba ocupada en 1536, cuando las expediciones de Diego de Almagro y Pedro de Valdivia pasaron por ella, en la ruta del Inca (que iba desde el Cusco a las tierras de Tucma y Chili).  

Devoción

San Lorenzo nació en Huesca, España, desde allí fue a Roma donde fue ordenado Diácono para dedicarse al servicio de la administración de los bienes de la Iglesia bajo el papado de Sixto II. El tenía el encargo de distribuir bienes a los pobres, las viudas y los huérfanos. 

Durante el mandato del emperador Valeriano se inició una fuerte persecución contra los cristianos, en la que fue martirizado el Papa Sixto y los compañeros diáconos de Lorenzo. El emperador envió un mensaje: “entrégame los bienes de la Iglesia” y dio plazo de un día para reunirlos.

Al día siguiente y de acuerdo a la historia, el 10 de agosto del año 258, Lorenzo había reunido frente al emperador a todas las viudas, pobres, huérfanos e inválidos porque esos eran los verdaderos tesoros de la Iglesia. El emperador se sintió burlado y mandó que lo ataran y colocaran en una parrilla para quemarlo.

Cuando el verdugo atizaba el fuego, San Lorenzo le dijo: “dame vuelta porque aún falta el otro lado” y luego oró a Dios diciendo: “Gracias te doy, Señor mío, por haberme dado poder para entrar en el Reino de tu Eterna Bienaventuranza”, y luego expiró.

Los cristianos sepultaron su cuerpo en las catacumbas de la vía Tiburtina en Roma, donde se conserva una de las más antiguas basílicas romanas llamada “San Lorenzo fuera de los muros”. 

Su veneración se extendió rápidamente y se convirtió en ejemplo de valentía, de amor a Dios y a los pobres. 

La devoción a San Lorenzo llegó a Chile junto con los conquistadores españoles, quienes por haber nacido en España le tenían gran cariño. Desde entonces el pueblo de Tarapacá fue puesto bajo su protección. 

En el siglo XVIII son los mineros quienes celebran con preferencia la fiesta y construyen el templo
En tiempos del salitre, empiezan los obreros de las salitreras a acudir a Tarapacá.