Por María Teresa Osorio Llanos

Directora Regional del Servicio Nacional de Menores Tarapacá.

Al igual que toda la sociedad, el Servicio Nacional de Menores (Sename) ha debido enfrentar durante los últimos meses numerosos desafíos relacionados con la custodia y protección contra la pandemia de los niños, niñas y adolescentes que se encuentran bajo nuestro cuidado en la Región de Tarapacá.

Conscientes de los problemas que nos aquejan como país y como institución, en el cumplimiento de nuestra misión en condiciones tan complejas, es propio manifestar que todos los esfuerzos han sido dirigidos a satisfacer, de la mejor manera posible, las necesidades de niños y jóvenes, cubriendo sus requerimientos e instando la mantención de una comunicación directa y fluida con sus familias y adultos significativos, a través de los medios tecnológicos necesarios.

En la misma línea, el Sename adoptó desde el 16 de marzo del presente año todas las medidas de sanidad pertinentes en el denominado Protocolo COVID, cuya implementación se ha adaptado continuamente conforme a las necesidades que surgen, en aras de controlar la propagación del virus al interior de las residencias proteccionales -administradas por Organismos Colaboradores Acreditados- y el centro de justicia juvenil, lo que ha permitido, hasta la fecha, un control sanitario efectivo.

Además, hemos procurado asistir psicológica, social y afectivamente a los niños/as y adolescentes, en cumplimiento estricto de la normativa interna y en respuesta a un espíritu constructivo y de servicio de todos los que formamos parte del Sename regional, esto a fin de mantener una protección integral, resguardando sus derechos y evitando nuevas vulneraciones de los mismos.  

En este difícil contexto, es mi deber agradecer públicamente el enorme compromiso demostrado por todos los funcionarios de nuestra institución: directores, profesionales, técnicos, auxiliares, enfermeros/as, médicos, educadores/as de trato directo  y miembros de la sociedad civil que nos cooperan desinteresadamente, quienes han estado a la altura de tan complejas circunstancias. El compromiso del equipo Sename se ha extendido mucho más allá del cumplimiento de sus obligaciones, al asumir los riesgos que conlleva trabajar diariamente en terreno; esto evidencia el verdadero afán de servicio dentro de un ambiente de solidaridad, calidez y profesionalismo, digno de respeto y admiración.

Apoyar a los niños, niñas y adolescentes bajo la custodia del Estado en estos tiempos de pandemia ha otorgado un nuevo y renovado sentido a nuestras vidas como servidores públicos, las que hoy se revisten de un especial orgullo y satisfacción.         

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