Javier García Choque, alcalde de Colchane

El abogado Javier García Choque, es desde el 2016 alcalde de la comuna de Colchane, cree que el Gobierno Regional no ha reaccionado ante la crisis migratoria, le preocupa la militarización del territorio aymara, el posible uso político de la electrificación y sus aprensiones respecto del proceso constituyentes y los escaños reservados.  

Dos cuestiones asoman sobre el tema migratorio en la frontera. ¿Se pudo hacer algo antes? y es una solución la militarización de la frontera propuesta desde el gobierno.

-La militarización de la frontera es una propuesta de parlamentarios de la UDI de Tarapacá, es una respuesta tardía que revela la nula reacción del gobierno regional, ante la masiva migración que denuncié en abril del 2020 tanto al intendente como al general de zona, a través de oficios que no fueron respondidos, escondieron la cabeza esperando que las cosas pasen y reaccionaron ante los hechos consumados, sin tomar en cuenta las voces de los gobiernos comunales, como la militarización del altiplano que no fue conversada con el gobierno comunal.     

-¿Qué consecuencias puede tener la militarización?

La propuesta de los parlamentarios de la UDI fue recogida por el gobierno, sin considerar nuestra realidad de ser un territorio de mayoría de población aymara. El ejército desconoce nuestra cultura y nos confunden con los hermanos bolivianos y somos objetos de malos tratos, somos nosotros los que pagamos el costo de estas malas medidas administrativas tomadas en Santiago.

Así como la masiva presencia de migrantes irregulares afecta la tranquilidad de los pobladores, lo mismo será con la presencia masiva de efectivos del ejército, quienes detienen a nuestros pobladores por no portar identificación o por su aspecto físico. La historia nos enseña que no existen experiencias positivas para los pueblos originarios cuando se militarizan sus territorios, es inquietante pensar que nos conviertan en el Temu Cui Cui del norte, con patrullas interviniendo las comunidades en busca del inexistente enemigo poderoso. 

Sobre los militares queremos que se les capacite en interculturalidad y trato para que conozcan la idiosincrasia y cosmovisión aymara, como lo ha hecho carabineros. Actualmente los militares no tienen esa capacitación para intervenir las comunidades.

Finalmente, su presencia y control puede causar desabastecimiento ya que la falta de electrificación las 24 horas nos lleva a comprar insumos básicos a Pisiga-Bolivar, localidad boliviana que cuenta con este recurso todo el día, además de farmacias, ferreterías, supermercados, etc. Actualmente se impide el paso ancestral de nuestros pobladores a este poblado boliviano, comprar en Iquique a 250 kilómetros de distancia es imposible para los adultos mayores que son cerca del 40% de nuestros pobladores.

¿Cómo debe ser tratado el tema migratorio?

-En la alta política es un trabajo de cancillerías, los migrantes recorren al menos 5 países para llegar a Chile, trayecto en que sufren diferentes privaciones y abusos de autoridades. Todos los países involucrados deben actuar en conjunto para solucionar los problemas que motivan la migración masiva de los hermanos de Venezuela. En el tema nacional dejar la pirotecnia comunicacional, porque los fenómenos migratorios no se enfrentan con medidas restrictivas y menos con campamentos que arman y desarman en la frontera en una hora. Tampoco argumentando que la solución es la ley de migraciones, porque una cosa es la normativa que rige a nacionales y extranjeros respecto del ingreso y salida del país y otra cosa paralela el fenómeno migratorio por razones humanitarias. Tercero en el aspecto regional, en el marco de la pandemia, que los emigrantes puedan ingresar por el control fronterizo para ser registrados y sepamos quiénes son, cuántos son y para dónde van, contenerlos en refugios sanitarios y luego gestionar su traslado a sus comunas de destino que no son Colchane o Iquique y evitar que transiten kilómetros con hambre, desesperación y posibles enfermedades que los motiven a realizar actos no deseados. En lo comunal una mesa de trabajo entre alcaldes y que los recursos destinados a los migrantes sean de proveedores de la zona, ya que los pymes y transportistas de la región necesitan de una mano.

¿Habló que el tema del desabastecimiento pasa por la falta de suministro de energía eléctrica 24 horas en la comuna, sin embargo, es un proyecto que cruza décadas, en qué estado se encuentra?  

-Hemos estado a la altura como municipio en cuanto a la responsabilidad que nos compete, realizando metódicamente cada una de las gestiones pedidas por el gobierno y sus contratistas. Puedo decir que ya está alimentado el troncal que abastece a la comuna y que se han realizado los empalmes para los servicios públicos y los domicilios particulares. Esto desde hace tiempo por lo que la decisión está en el Gobierno Regional, el cual considero que retrasa la medida. Sería muy negativo que se use la electrificación de Colchane con fines políticos, para que no sea durante mi gestión cuando esta se inaugure, porque eso es dañar los intereses de los pobladores con un recurso que vital.

La declaración de Zonas Rezagadas, por parte de la Subdere, en la que se encuentra la comuna de Colchane, nos permite llegar a localidades que no caben en los criterios de inversión social por su baja población. Sin duda será un hito para el desarrollo de Colchane.

¿Va por un segundo período, en unos comicios en que se juega la elección de constituyentes donde la presencia de los pueblos originarios ha marcado un hito al lograr escaños reservados, cómo cree que será el desarrollo de esto? 

-Me mantengo cauteloso respecto de este proceso. Esta idea nació de un grupo de municipios con alcaldes indígenas cuando los alcaldes de Chile nos reunimos en Santiago, en pleno estallido social, y planteamos la necesidad de realizar un plebiscito, estuve en esas primeras conversaciones donde hablamos de los escaños reservados, con la idea original de aportar al país dentro de la cosmovisión de los pueblos originales, sin embargo, creo que este proceso fue cooptado por los partidos políticos tradicionales. Lo complicado de esto es que ya no se rata de nuestra mirada, sino de las ideologías occidentales mal desarrolladas he implementadas por la política nacional. Por otro lado, que la presencia en la constituyente y el nuevo parlamento sirva para justificar la pérdida de derechos que hoy nos amparan, como el convenio 169 de la OIT. Debe entenderse que si bien hay quienes estamos dentro de las reglas del Estado en lo que respecta al poder político, la legitimidad de la representatividad de los pueblos originarios no se encuentra en instituciones como los parlamentos o los municipios, tenemos autoridades ancestrales y formas de gobierno propias que estamos recuperando, en nuestro caso con la presencia de los caciques, a quienes en actos oficiales los hacemos ocupar sitios de relevancia mayores incluso que a los ministros de Estado. La presencia de los pueblos originarios, feministas, diversidades no puede ser ornamental sino de motores de contenido para un nuevo Chile.

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