Eduardo Elgueta, Director de Astur.

 

El gobierno anunció, recientemente, un proyecto de Ley sobre Delitos Informáticos que tipifica como tales varias figuras, entre ellas, el “hackeo” o ingreso ilícito a un sistema determinado. Considerando que hoy en día existen asociaciones dedicadas a este tipo de ilícitos, que actúan de forma más recurrente y que son cada vez más sofisticadas y difíciles de pesquisar, es fundamental que nuestro país tenga una normativa atingente a la altura de los nuevos tiempos. Los usuarios locales exigen tranquilidad y confianza en sus operaciones financieras y protección de sus datos.

 

Ahora bien, resulta fundamental que sean las mismas empresas quienes -internamente o a través de asesorías externas- realicen un levantamiento o diagnóstico de los riesgos y debilidades de sus estructuras internas. Al respecto, es cada vez más habitual que los directorios locales traten temas sobre la política de seguridad informática de la empresa, formándose comités de trabajo específicos para estos efectos. Estos comités, en conjunto con las respectivas gerencias, debiesen dar las directrices sobre los pasos a seguir cada vez que se presenta una crisis al interior de una compañía.