Coronavirus:

  • La enfermedad pasó a fase 4, la más compleja por su dispersión comunitaria.
  • Algunas compañías han optado por el home office pero otras no han encontrado soluciones concretas para funcionar a distancia con el soporte necesario.

Desde inicios de esta semana, el coronavirus COVID-2019 ya está en etapa 4, la más compleja de la enfermedad, con más de 150 contagiados y con dispersión comunitaria. Esto llevó a intensificar las medidas sanitarias preventivas, considerando el cierre de fronteras terrestres, marítimas y aéreas del país y el llamado a quedarse en casa, de manera de aminorar riesgos de propagación del virus.

Precisamente en torno a este último llamado, los empleadores tienen un rol clave en entregar las facilidades de teletrabajo a sus colaboradores, evitando el traslado con grupos de personas en el transporte público y la exposición fuera de sus hogares. No obstante, también es relevante repasar los requerimientos mínimos para el trabajo a distancia y que éste funcione de manera óptima.

En ese sentido y pese a ser una tendencia cada vez más discutida en el mundo laboral, aún el home office sigue implicando ciertas disyuntivas al interior de las organizaciones, tanto por la aplicación de esta modalidad, como por los resultados que puede traer consigo. Por ello, el gerente de Sales & Marketing de la empresa de reclutamiento de media y alta gerencia Spring Professional, Benjamín Wechsler, plantea que “para un correcto desempeño laboral a distancia es fundamental el compromiso con la organización, donde los trabajadores estén alineados con lo que tienen que hacer y, a su vez, la empresa crea en que sus colaboradores podrán realizarlo”.

Afirma que “debe haber cumplimiento de las tareas designadas, mediante los elementos técnicos necesarios para ser manejadas de manera remota; además, la comunicación con el equipo interno también debe ser fluida, dadas las características de interacción entre personas”. A su juicio “el hecho de que algunas empresas aún tengan dudas en torno a la implementación de esta modalidad laboral guarda relación, principalmente, con que existen algunos puestos de trabajo que hacen muy compleja la posiblidad de ejecutarse de manera remota, lo que ocurre en áreas donde hay contacto directo con el cliente”. Por lo tanto, “cuando se da la opción del teletrabajo correctamente, la productividad debiese ser mejor porque se ganan horas por tiempos de traslado y hay mayor concentración”, enfatiza.

Por su parte, Tomás Valles, Brand Manager de People & Partners, explica que “en este preocupante contexto es importante colaborar, mantener la calma y generar un espíritu de prevención para el cuidado de las personas y sus familias”. “Debemos ser cuidadosos sin ser alarmistas y establecer mecanismos efectivos y oportunos de comunicación, con protocolos de prevención”, enfatiza.

Espacios con baja densidad de personas

Pese a las voluntades en torno a las facilidades para el trabajo a distancia, hay empleadores que tienen la disyuntiva de que sus colaboradores no pueden ejecutar funciones a distancia, por no contar con el soporte técnico necesario -ya que funcionan en base a call centers o softwares que requieren una red interna-, porque trabajan en equipos o porque requieren mantener un control más estricto sobre sus equipos. Frente a esto, existen alternativas como el cowork formal en zonas periféricas, con espacios de menor densidad de personas y con total flexibilidad en cuanto a tamaño y tiempos de contratación.

Según explica José Manuel Cortina, socio director de Pronto Business Center, centros de negocios para el arriendo de oficinas compartidas, “en la actual contingencia es factible mantener la operatividad reubicando a parte de los colaboradores en espacios de baja densidad de personas”. “Gracias a los espacios de oficinas flexibles en centros periféricos -ubicados en sectores de Huechuraba y Quilicura- se puede reducir hasta en un 50% el riesgo de contagio del coronavirus, porque se movilizan menos personas y sólo habrán dos usuarios por cada oficina cerrada”, argumenta.

Entonces, los beneficios de estos espacios formales para el teletrabajo, guardan relación con “disminuir tiempos de traslado y asegurar condiciones óptimas de funcionamiento”; además, “el negocio aminora riesgos de propagación de la enfermedad porque no concentrará a muchas personas en un solo lugar, otorga la tecnología necesaria para el home office –con conexión estable y respaldo TI de punta-; y puede ubicar equipos de trabajo que deben permanecer en contacto presencial para sacar adelante las labores, de manera mucho más segura, estratégica y en espacios apropiados”, asegura Cortina.

Finalmente, el Brand Manager de People & Partners detalla cinco puntos que contribuyen en  buenas prácticas empresariales al adoptar el teletrabajo:

1.- Evitar o suspender viajes al extranjero.

2.- Identificar casos de riesgo o mayor vulnerabilidad al interior de las empresas y de las familias de los colaboradores (niños o adultos  con sistema inmunitario débil).

3.- Cancelar eventos públicos o reuniones presenciales.

4.- Disponer de información permanente o acceso frente a consultas de cualquier empleado.

5.- Monitorear avance y estado de ánimo de los trabajadores, demostrando interés por la realidad de las personas.