En la Plaza de la Revolución, como ahora le llaman los pobladores y diferentes sectores sociales movilizados en la comuna de Alto Hospicio, a la “Plaza Belén”, que diariamente se convierte en trinchera de todas las protestas que se desarrollan en la ciudad; se realizó la convocatoria de organizaciones sociales, vecinales, estudiantiles, religiosas y sindicales, que rechazan el acuerdo  “Por la paz y una Nueva Constitución”, firmado por 11 partidos de gobierno y oposición la madrugada del viernes 15 de noviembre en Santiago.

Así lo hizo saber, Ximena Hernández, presidenta del sindicato de trabajadores a honorario de la Municipalidad de Alto Hospicio, quien destacó la unidad de las organizaciones sociales participantes del encuentro en la nueva “Plaza de la Revolución”, bastión de la lucha de la comunidad hospiciana.

“Rechazamos el acuerdo suscrito por el gobierno y los partidos políticos, por no estar representadas en la elaboración de las mesas de trabajos las diversas organizaciones sociales, quienes son las que están presentes en las movilizaciones iniciadas hace un mes atrás. Ellos no nos consideran y unilateralmente nos marginan de las grandes decisiones que tienen que ver con los cambios políticos que el país necesita para vivir en paz”, aseveró.

Asimismo, exigió al Estado un juicio, castigo y reparación frente a la gran cantidad de violaciones a los Derechos Humanos ocurridas en los últimos 30 días. “Un país no puede escribir una nueva Constitución sobre este manto de injusticias”, afirmó.

Reiteró, que “el gran logro de nuestro pueblo es la capacidad de organización, conciencia y solidaridad que ha nacido de la adversidad. Unión que nos conducirá a la construcción de una Carta Fundamental que nos represente a todas y todos, sin exclusiones, sin acuerdos cupulares, que nos identifique y nos haga sentir orgullosas y orgullosos de las grandes transformaciones logradas”.

También, la dirigente sindical resaltó el movimiento originado desde las y los estudiantes, que son el futuro y orgullo, y parte de la mayoría de Chile, que cansados del abuso, la pobreza, las deudas, enfermedades imposibles de costear y educación excluyente, además de las pensiones miserables y tantas injusticias que por más de 30 años vive el país, diariamente salen a la calle a protestar.

Por último, enfatizó que como trabajadores precarizados por el Estado, que luchan por el reconocimiento  de parte del Estado como trabajadores públicos, para tener una salud y jubilación digna, seguirán movilizándose en las calles, juntos a los vecinos y familias contra la desigualdad social, hasta que valga la pena vivir. “Seguiremos luchando por una Asamblea Constituyente paritaria, plurinacional y con instancias de participación vinculante.