Tarapacá integra el trío de regiones que presentan menos del 25% de ese grupo etario con su primera dosis. En tanto, más de un millón de enfermos crónicos y adultos mayores aún no se inmunizan a nivel nacional, todo lo cual alerta sobre lo complejo de flexibilizar la actual cuarentena y las duras semanas que podrían estar aún por delante. ¿Quién detiene esta escalada?

Isabel Frías   

Periodista U.C.  

El DEIS es uno de los estamentos más relevantes del Ministerio de Salud, en esta pandemia. Integrado por profesionales altamente especializados, el Departamento de Estadísticas e Información en Salud funda su prestigio en el rigor de “sus números” y por ello tiene una credibilidad reconocida.  

Y es, precisamente, este estamento el que compartió un antecedente que la ciudadanía de nuestra región debe tener en consideración: La triada compuesta por Aysén, Atacama y Tarapacá lideran en baja adhesión al Plan de Vacunación de parte adultos sanos.  

De acuerdo al último informe del DEIS, las cifras oficiales indican que el 68,4% de las personas sanas entre 50 y 59% no han asistido a los diferentes vacunatorios, en las fechas asignadas según Calendario.   

Por ese motivo, se da el fenómeno (preocupante) que Tarapacá tuvo un 23,4% de personas en ese rango de edad que fueron a recibir su primera dosis, entre el miércoles 24 de marzo y el domingo 11 de abril recién pasado. 

Dicho porcentaje es, comparativamente, más bajo que la media del resto del país. 

En el período estudiado, además, Tarapacá solo es superada por la región de Atacama, que ocupa un segundo lugar en este lamentable ranking, con 23,2%, y donde el primer puesto lo lidera Aysén, con un 22,1% de personas de ese segmento que asistieron a inmunizarse contra el coronavirus.  

Otro grupo de ciudadanos que ha recibido cobertura desigual a lo largo del Chile es el de las personas privadas de libertad, a quienes el Minsal anunció que vacunaría «según su riesgo».   

A nivel nacional, se ha inoculado a un 55,6% de los 28 mil internos susceptibles de recibir la inmunización contra el covid-29. 

Sin embargo, la vacunación de los reclusos ha sido muy alta en regiones como la Metropolitana (90%) y la del Biobío (86,1%), pero ha presentado los niveles más bajos en Atacama (1,6%) y también en nuestra Región de Tarapacá (8,5%).

CHILE BAJÓ AL SEXTO LUGAR  

Los analistas de salud pública e infectología observan todos estos antecedentes con atención, conscientes que la presente campaña de vacunación contra el covid-19 siempre ha estado fundada en un compromiso voluntario de vacunarse, decisión que es resorte exclusivo de la libertad individual.   

Porque, el intenso ritmo y entusiasmo exhibido por los primeros vacunados —todos adultos mayores y personas de avanzada edad— hoy muestra una tendencia al declive.  

A nivel mundial, Chile se mantiene entre los países que más rápido vacunan, pero ha descendido en el ranking de los países destacados en materia de ritmo de vacunación: Nuestro país hoy ocupa el sexto puesto del ranking elaborado por Our World In Data, con 0,82 dosis diarias por cada cien habitantes.   

Asimismo, los antecedentes de la OMS indican que Chile ha sido superado por Hungría, Uruguay, Estados Unidos, Qatar y Bahrein, aunque si se considera el total de inyecciones administradas, aparecemos en el tercer lugar —después de Israel y los Emiratos Árabes— con 59,13 dosis por cada cien personas. 

Pero ¿quién detiene esta escalada? Aunque la población muestra evidencias claras de hastío y cansancio frente a las cuarentenas, la respuesta puede no ser de gusto de las mayorías: Esta segunda ola de coronavirus se detendrá cuando todos, jóvenes y no jóvenes, respeten aplicadamente las medidas de autocuidado, entendido como un cuidado de su propia salud y la salud

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