Tras balance presupuestario ejecutado del semestre

        

Con un monto que asciende a los 904 millones y fracción el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) da a conocer su quehacer operacional ejecutado en la región, con los agricultores usuarios que atienden, a través de las distintas herramientas y programa de apoyo que posee, para otorgar el desarrollo económico, social y tecnológico de los pequeños productores agrícolas y campesinos de la región, tras el término del semestre del año en curso.

En un contexto sanitario nacional, conocidos por todos, particular y de alta complejidad para el desarrollo comercial, la agricultura del país, no ha estado ajena a sus adecuaciones, para poder seguir funcionando. Es por esto, que el INDAP, en su red territorial, una vez declarada la emergencia sanitaria, desde principios de año, ajustó y flexibilizó sus canales de comunicación y sobre todo administrativos, de atención a público, para poder dar continuidad a su esencial trabajo con la agricultura familiar campesina, siendo las acciones de fomento, un aspecto fundamental, en lo que refiere a las colocaciones crediticias, como el apoyo a la comercialización, asesorías técnicas y el co-financiamiento de las actividades vinculadas a la recuperación de suelos.

RECURSOS

Para este semestre INDAP Tarapacá ha materializado entrega de fondos, en su presupuesto ejecutado, en lo que respecta a créditos un monto total del orden de los 306 millones de pesos, en colocaciones de corto y largo plazo, para un total de beneficiarios de 184 agricultores.

En lo referente al Concurso “Operación Temprana 2020” del Programa Sistema de Incentivos para la Sustentabilidad Agroambiental de los Suelos Agropecuarios (SIRSD-S), incentivo económico destinado a co-financiar actividades y/o labores que contribuyan a la recuperación de los suelos agropecuarios degradados y/o a mantener los suelos recuperados, el presupuesto ya ejecutado y financiado fue del orden de los $352 millones, haciéndose extensivos en 311 planes de manejo, que fueron aprobados y financiados para el año en curso.

Es importante mencionar que este año, debido a la contingencia sanitaria, señala Ana Riquelme Torres, Profesional Apoyo Fomento y Encargada del Programa SIRSD-S, su ejecución se extendió hasta fines de junio, calendario que habitualmente se realiza en su ejecución hasta mayo, debido a la necesidad que se fue presentando en los usuarios, tales como la compra de materiales y mano de obra.  Para este año, este instrumento de fomento permitió la realización de planes orientados, en su mayoría, a la incorporación de guano no avícola, seguido de la mantención de bofedales, construcción de pircas, malla cortaviento y cerco tradicional.

Por último, en lo que se refiere a la entrega de subsidios, correspondiente al Fondo Único de Financiamiento, que responde a las necesidades de inversión del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) y que reúne a mil 58 usuarios agrícolas de las cinco  comunas de la provincia del Tamarugal, el presupuesto ejecutado fue del orden de los $246.152.747.  Tal monto de inversión se desglosa en capital de operaciones o trabajo ($212.673.464) y la línea de inversiones ($33.479.283).  El primero, involucró la asignación de recursos para las necesidades de corto plazo que presentó el agricultor, tales como la compra de semillas, fertilizantes, herramientas, cintas de riego, por ejemplo y en el sector pecuario, podría estar asociado en la adquisición de vacunas, antiparasitarios o también dirigido en la compra de repuestos, para la maquinaria agrícola.  El segundo, por su parte, posee características de mayor incentivo, ya que está relacionado al equipamiento e infraestructura, dependiente de los tipos de emprendimiento que tengan los usuarios, lo cuales pueden pasar en los subproductos, la manufactura en la artesanía textil llegando en infraestructura, con la construcción de galpones de acopio, bodegas, invernaderos, equipamiento para salas de proceso o corrales para ganado, por ejemplo; en definitiva obedece a la inversión de mayor durabilidad.

Para el seremi de Agricultura, Fernando Chiffelle, las cifras presupuestarias ejecutadas por INDAP Tarapacá son las propias que este servicio, “sigue entregando. Quizás, de alguna manera en silencio, ya que estamos habituados a ver a los equipos de Indap en terreno o con ceremonias de entrega de estos presupuestos.  Pero lo importante, es que no se ha parado, siguen presentes, sobre todo por lo importante que es Indap en su labor de fomento. Lo valioso de esta ejecución presupuestaria de estos 904 millones y fracción, es que las decisiones de las necesidades que se presentan o se requieren, pasan también por los propios agricultores”.

Ante el panorama agrícola que se vive en la región, el seremi del sector agregó, que “se viene trabajando hace un tiempo en dos ejes básicos y fundamentales, ante este escenario pandémico, sin precedentes.  Uno referido a cuidar los encadenamientos comerciales de los agricultores y lo segundo vinculado a mantener sus puestos de trabajo”, enfatizó; para lo cual se debe trabajar de manera coordinada y conjunta, resaltando por un lado la labor sanitaria, en las tareas de monitoreo y fiscalización que se siguen realizando en los lugares de abastecimiento y de quienes operan en el lugar, sumado también al desafío y el fomentar en los agricultores la asociatividad, como estrategias de desarrollo, en el mundo rural, comentó el seremi del ramo.

El Director de Indap Tarapacá, Francisco Briones, por su parte, comentó que en su balance semestral, la labor ha sido positiva, “Nos adecuamos en un principio a la forma de trabajo.  Por un lado, con los cuidados sanitarios para nuestros usuarios agricultores, como también para el personal de Indap, que trabaja tanto en la dirección regional como en la oficina de área, en Pozo Almonte, sin perder de vista la atención de público, que hemos podido mantener, por los canales remotos, mensajería masiva de textos, correos electrónicos y/o telefónico y en casos estrictamente necesarios, atenciones presenciales con los protocolos correspondientes, tanto en las oficinas como en el equipamiento diario que usa el personal.  De esta manera, hemos seguido trabajando, sin perder de vista nuestras líneas de trabajo, entre créditos y captaciones, incentivos a través de capital operacional, que si bien se hacían presenciales, estas se han estado materializado vía remota, con transferencias electrónicas a las cuentas rut de los usuarios, con cheques o pagos efectivos en cajas vecinas en algunos casos o Banco Estado, escenario último donde hemos tenido la colaboración del Ejército de Chile, a través de la 2a Brigada Acorazada “Cazadores” (ex Fuerte de Baquedano), donde nos facilitó el acceso a la oficina auxiliar del Banco Estado, modalidad que ha permitido entregar una ayuda directa y efectiva a nuestros usuarios de las comunas de Huara al interior, evitándose desplazamientos mayores desde Colchane, Huara o Camiña hacia Pozo Almonte.

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