Desde pequeño mostró condiciones para el fútbol, en el puesto de arquero donde siempre jugó hasta su retiro a los 30 años, cuando nació su primer hijo.

Pese a no haber nacido en Iquique, se ha sentido siempre un iquiqueño y en el deporte, llegó a formar en selecciones locales y también de la Oficina Victoria en torneos zonales.

En su vida laboral, se desempeñó como Técnico Mecánico, trabajando en varias ciudades. En Calama fue supervisor de línea en la Compañía Sudamericana de Explosivos; en la empresa Cardoen en la mina La Disputada de Las Condes y también en Ecuador, donde estuvo trabajando durante un año en medio de la selva.

En el año 1970, se radicó en Santiago, estableciéndose como comerciante de botillería, lo que le permitió brindar una buena educación a sus dos hijos; Rafael, médico oncólogo, trabajando actualmente en el Hospital de Carabineros y María Angélica, de profesión psicóloga.

Personal del desaparecido diario El Tarapacá, cuyo nombre llevaba la copa ganada en 1951 por el Club Maestranza. Foto gentileza Fundación CREAR.

Casado con Nélida Arce, con quien se unió en matrimonio hace más de 50 años, sus nietos son también el orgullo de don Rafael y a través de escritos deportivos del siglo pasado, ellos han podido conocer la historia deportiva de su abuelo.

Felipe, Rafael, Vicente, Nicolás y Tomás, además de la bisnieta Isidora, le escuchan hablar de diversas historias de Iquique, que el “Alemán Yáñez”, recuerda con total lucidez.

Y ellos también se enorgullecen de tener un abuelo que, con sus triunfos deportivos, contribuyó a escribir parte de la historia deportiva de esta Tierra de Campeones, historia que aparece cada vez que abro “Mi Ventana Deportiva.

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