Así lo afirmó Luz Ebensperger, en conversación exclusiva con El Longino. En entrevista exclusiva, la senadora por Tarapacá explicó los verdaderos alcances de la nueva institucionalidad migratoria y repasó las herramientas que tiene Chile para hacer frente a esta nueva realidad, “siempre con apego a los derechos de las personas y reconociendo el enorme valor de la multiculturalidad”, enfatizó. 

Isabel Frías 

Periodista U.C. 

Luego que –durante una jornada dominical y de manera más bien sorpresiva– el Presidente Sebastián Piñera visitara Iquique para promulgar la nueva Ley de Migración y Extranjería, tanto la comunidad nacional como tarapaqueña quedó con diversas interrogantes por dilucidar. 

Parte de estas incógnitas se relacionan en que, si bien la Ley fue promulgada por el Primer Mandatario el domingo recién pasado, el Ministerio del Interior aún debe trabajar en un Reglamento de Migraciones, el que va a materializar lo dispuesto por el texto legal. 

Así –y dado que nuestra región vivió momentos críticos durante el 2020 por efectos del numeroso flujo de ciudadanos extranjeros por pasos no habilitados desde Colchane hacia Iquique– El Longino quiso conversar con Luz Ebensperger sobre este tema sensible, en su doble calidad: Senadora por Tarapacá y, además, integrante de la Comisión de Gobierno que lideró la iniciativa en el Congreso donde la parlamentaria ejerció un protagonismo preponderante según han reconocido desde todos los sectores. 

“Este país y nuestra región siempre ha sido y lo siguen siendo un país y una región de puertas abiertas. Reconocemos –yo particularmente– el valioso aporte de los migrantes y esta nueva Ley profundiza ese reconocimiento, con apego al respeto al derecho de las personas y al enorme valor de la multiculturalidad”, parte diciendo la abogada y ex intendenta. 

 Senadora, ¿cómo le explicaría de manera sencilla, a los electores de Tarapacá, los hitos principales de esta nueva legislación? 

– Lo primero que se debe decir que es una muy buena Ley. Por cierto que no es perfecta, pero por primera vez tenemos una Ley Migratoria en Chile, que viene a reemplazar a una normativa de extranjería que era del 1975. En cambio, ahora tenemos una Ley migratoria. 

¿Qué significa eso? ¿Cuál sería la diferencia entre los énfasis de “extranjería” y los de “migración”? 

– Significa que este nuevo cuerpo legal crea una institucionalidad y, por tanto, Chile tendrá un Servicio Migratorio a nivel nacional cuyas facultades replicadas en cada región, lo cual hará mucho más expeditos todos los procesos. 

Asimismo, de la nueva Ley se desprende la aplicación de una Política Migratoria y la cual la fijarán los distintos gobiernos de acuerdo a sus prioridades; por extensión, habrá un Consejo Migratorio que velará por la materialización de esta política pública. 

Sin embargo, es bueno enfatizar que esas políticas migratorias tendrán un “rayado de cancha” que es la Ley. 

Senadora Luz Ebensperger

A su juicio, ¿cuál es el principal aporte del nuevo cuerpo legal? 

– Lo fundamental es que viene a poner fin al descontrol migratorio que tenía el país, estableciendo un marco de acción claro. Y lo primero que consagra y establece el derecho a la libre circulación; vale decir, una persona puede entrar y salir de los países (en este caso de Chile) pero ésta debe cumplir ciertos requisitos porque quien desee ingresar a nuestro país ahora tendrá derechos y deberes. 

También se establece se reconoce la facultad que tiene el Estado de establecer prohibiciones de ingreso, como asimismo de restringir los flujos migratorios en determinadas circunstancias, como por ejemplo el hecho que haya un estado de emergencia sanitaria, como la actual pandemia de coronavirus o por una grave crisis económica. 

A grandes rasgos, la nueva Ley incentiva la migración legal y, por tanto, desincentiva la migración clandestina. En otras palabras, como dijo el Presidente Piñera, apunta a ordenar la casa y pone fin a este descontrol migratorio que había. 

Entiendo que apunta también a transparentar el motivo de trasladarse a Chile. 

– En efecto, se establecen diferentes categorías migratorias y visas, para que la gente diga la verdad: A qué viene a Chile y que lo diga antes de ingresar para llegue a Chile con la visa respectiva y su RUT; de turista, de estudiante, laboral o en busca de trabajo. 

Al ingresar con su RUT de antemano, ¿en Chile sabremos entonces dónde vive y

quién es en su país el extranjero que llega a nuestro territorio? 

– Efectivamente, esta nueva Ley cumple con esa virtud. 

Usted al inicio de la conversación reconoció que “no es una ley perfecta”. ¿Cuáles son los ajustes o vacíos que a futuro se deberán rectificar? 

– Yo consignaría un par de cosas al menos. Se cayó en el Tribunal Constitucional todo el procedimiento relacionado con el ingreso de menores de edad que lleguen solos y veremos que no el procedimiento no estará resuelto y se tendrá que ir a las normas generales para solucionar caso a caso. 

Otro tema que habrá que resolver también es el plazo legal de las eventuales expulsiones de extranjeros. Porque, cuando haya una orden de expulsión ejecutoriada, la PDI ahora debe ir a buscarla para “retenerla”, que es la figura exacta, y expulsar en el plazo de 48 horas. Esos dos días son suficientes para poner en las fronteras de su país a ciudadano latinoamericano no es una gran dificultad; pero, claramente puede resultar insuficiente si estamos frente a un escenario de personas que provengan del sudeste asiático o desde los países árabes, por ejemplo. 

En estas materias, tendremos que trabajar a futuro.

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