Serán más de 13.500 carabineros los que se desplegarán a partir de hoy, a nivel nacional, para abocarse de lleno a los planes preventivos de las históricas elecciones de este fin de semana. Por su parte, el Ejército destinará a más de 16.000 funcionarios para hacerse cargo de la custodia de los locales de votación, durante los dos días que durará el proceso de sufragio en que se escogerán alcaldes, concejales y por primera vez gobernadores regionales y a los integrantes de la convención constitucional.

Los efectivos de ambas ramas deberán preocuparse de realizar anillos de seguridad, búsqueda de elementos sospechosos, evitar desórdenes al interior y exterior de los recintos, y todo tipo de amenaza a la normalidad del acto eleccionario. A esto se sumará algo inédito: al ser dos días de votación, deberán resguardar las urnas que quedarán en los más de 2.500 recintos acondicionados para ir a votar. Para esto se seguirá un protocolo especial que está coordinado por Carabineros, las Fuerzas Armadas  y el Servicio Electoral. El cuidado de los votos será una de las tareas más sensibles para evitar fraudes y robos, una de las situaciones que mayor preocupación genera en las autoridades.

SEGURIDAD

En el caso de la policía uniformada, a partir de las 18 horas de hoy cuando se cierren las mesas comenzarán las “patrullas dinámicas” alrededor de todos los locales de votación.

Estas unidades móviles estarán compuestas por tres carabineros, quienes, a su vez, estarán comunicados por radio con las comisarías, los servicios de Inteligencia y los departamentos investigativos OS-9, OS-7 y el Servicio de Encargo y Búsqueda de Personas y Vehículos (SEBV).

Cerrado el proceso de votación del sábado, y mientras al interior de los locales comience el aseguramiento de los elementos de sufragio, se activarán las patrullas dinámicas. Estas rondarán los locales de votación durante toda la noche, hasta las 7 horas de mañana domingo. A partir de esa hora, volverá el turno de los Carabineros desplegados el día anterior.

URNAS SELLADAS

En el caso de las FF.AA., donde el 70% de los locales estará al cuidado del Ejército, su tarea será resguardar la sala donde se quedarán las urnas durante la tarde-noche del sábado.

Así, un funcionario militar -quienes portarán sus armas de servicio y todos los elementos para protegerse- se quedará fuera de la sala donde estarán los votos. Este mantendrá una conexión directa con los otros uniformados que estarán en los recintos, y también mantendrá comunicación con el personal de Carabineros que esté rondando los establecimientos.

La urna donde se depositan los votos queda sellada, de manera que no se pueda intervenir, y además todas quedan en una sala que, a su vez, también quedará sellada.

Será el delegado de la Junta Electoral quien cerrará la sala, el interior, las ventanas y puertas con los sellos especiales, firmados por él. Esta persona podrá quedarse en el interior o dejar un asistente”.

Además, cada partido político o agrupación independiente podrá asignar un apoderado para pasar la noche en el establecimiento. Una vez transcurridas las 11 horas de custodia de los votos, a las 7 de la mañana, las urnas volverán a las mesas para reiniciar la jornada final del proceso eleccionario.

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