Biministro Jobet destacó proyecto minero que genera 22 mil empleos en Tarapacá

  • Se trata de Quebrada
    Blanca Fase 2 (QB2) que la minera Teck construye en la zona y que incluye una planta
    desaladora y un puerto. Estos últimos fueron visitados por titular de Minería y
    Energía, donde se constató que hay un 46% de avance en la construcción del
    puerto.

Santiago, 18 de junio de 2021.- Con una inversión de US$ 5.200 millones, el
proyecto Quebrada Blanca Fase 2 (QB2) es la iniciativa privada en minería más
grande que se está construyendo no solo en Chile, si no en Sudamérica, el cual genera
22 mil empleos en la Región de Tarapacá.

La
iniciativa contempla, entre sus principales obras, ampliar la faena y vida útil
de la mina ubicada a 4.400 metros sobre el nivel del mar, en la alta cordillera,
además de la primera planta desaladora de la industria minera en esta región y la
construcción de un puerto en Iquique. El proyecto en su conjunto presenta un
51% de avance, y en el caso del puerto este ya ha avanzado en un 46%.

Estas
fueron algunas de las cifras que Teck le presentó al biministro de Minería y Energía, Juan Carlos Jobet,
durante la visita que realizó a las obras del Área Puerto de QB2 en Iquique.

La
autoridad estuvo acompañada del gerente general de Teck
Quebrada Blanca, Enrique Castro
; la vicepresidenta de
Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Teck Chile, Amparo Cornejo
;
el embajador de Canadá en Chile, Michael
Gort
, y el seremi de Minería, José
Gonzalo Vidal
.

Jobet
destacó la magnitud del proyecto QB2, afirmando que generará
en su etapa peak más de 25 mil puestos de trabajo durante la fase de
construcción y permitirá extender la vida útil de la operación de Quebrada
Blanca. “Va a producir más de 300 mil toneladas de cobre y es un proyecto que
combina una planta desaladora de agua, que permitirá que la minería siga siendo
cada día más sustentable. Pero además va a ser manejada desde el Centro Integrado
de Operaciones en Santiago, a 1.800 km de distancia, lo que es una muestra de
cómo la minería está incorporando mayor tecnología”.

Añadió
que “este es el futuro de la minería: una minería más sustentable, que genera
empleo y que tiene un rol esencial en la recuperación económica y en la que,
además, esperamos que se incorporen cada día más mujeres”, recordando que cerca
de un 10% de quienes trabajan en el proyecto son mujeres, “pero esperamos seguir
haciendo esfuerzos para tener más mujeres en la minería”. 

Iniciado en 2018 y con fecha esperada
de término de obras en el segundo semestre de 21022, el proyecto QB2 tendrá una
tasa de producción promedio anual de aproximadamente 316.000 toneladas
equivalente de cobre para los primeros cinco años.

En el recorrido por los trabajos de
construcción, las autoridades visitaron las obras portuarias para el atraque de
naves de capacidad de 15,000 a 60,000 DWT para el carguío de concentrado de
cobre. Del mismo modo, pudieron conocer el avance de la Planta Desaladora, la
cual tendrá un procesamiento de agua industrial de 1.000 litros por segundo, la
cual recorrerá 165 kilómetros hasta la mina Quebrada Blanca a través de un
acueducto de 90 cm de diámetro, con la ayuda de 5 estaciones de bombeo.

“QB2 será el primer uso a gran escala
de agua de mar desalinizada para la minería en la Región de Tarapacá,
eliminando el uso de aguas continentales. Esto nos permite impulsar la
tendencia en la industria de llevar agua desalinizada a operaciones a mayor
altura y así cumplir con uno de nuestros grandes desafíos ambientales, que son
críticos para la minería actual”, señaló el Gerente General de Quebrada Blanca,
Enrique Castro Gatica.

Según
datos de la empresa, solo en el mes de febrero el proyecto QB2 contempló
compras a proveedores locales por más de USD $2 millones y desde octubre de
2017 a febrero 2021 el acumulado supera los USD $57 millones en compras
locales.

Hallazgos arqueológicos

El
biministro también visitó la zona habilitada por la compañía para conservar los
restos humanos arqueológicos que fueron hallados durante las obras en el puerto
de QB2 de Teck.

Se
trata de cuatro fosas mortuorias que se encontraron en excelente estado de
conservación y que podría corresponder a restos humanos del período Formativo
Temprano, entre el 1100 A.C. al 400 A.C., aunque dicho análisis sigue en
proceso gracias a un trabajo conjunto que realiza la empresa con el Consejo de
Monumentos Nacionales (CMN).