Con mucha anticipación, el municipio de Pica desplegó con éxito un conjunto de medidas sanitarias que reflejaron excelentes indicadores durante mayo y junio. La gran cantidad de visitantes que recibe ha puesto en riesgo esta estrategia comunal. Su Alcalde y el responsable de la Salud Primaria, explican a nuestro diario cómo están enfrentando los últimos brotes de covid-19 y las festividades de La Tirana.

Isabel Frías

Periodista U.C.

“Gran aplicación” podría decirse sobre la manera cómo las autoridades municipales enfrentaron la pandemia del coronavirus durante los meses de mayo y junio, en Pica.

De hecho, tras la gran alarma que produjo la aparición del primer contagio sucedido en abril,  Iván Infante, el alcalde de esa comuna, respondió de manera rápida con una batería de medidas sanitarias adicionales a las que allí habían implementado incluso mucho antes que el resto del territorio nacional: establecer un cordón sanitario de manera temprana, aplicar una gran cantidad de test para pesquisar contagiados, efectuar la trazabilidad de sus contactos, aislamiento de los enfermos, cuarentena preventiva y uso de las residencias sanitarias, fueron parte de las acciones implementadas. El uso obligatorio de mascarillas, segregación de sectores, sanitización de espacios públicos y derivaciones coordinadas con el Hospital Dr. Ernesto Torres Galdames, en Iquique, fueron otra parte de la estrategia de contención de los brotes con que se vieron afectados.

Según detalla la máxima autoridad comunal, la iniciativa contempló -además- tomar resguardos rigurosos para proteger a los trabajadores y a los usuarios que se atienden en el único Cesfam con el que cuentan, y a las postas rurales que funcionan en Matilla y Cancosa.

En forma paralela, el Centro de Salud Familiar “Dr. Juan Marqués V” segregó radicalmente las atenciones, de manera tal que aquellos que presentarán cualquier molestia -o síntoma que pudiese asociarse a la enfermedad covid19- fueran redirigidos hasta el Centro Exclusivo de Atenciones Respiratorias (CEAR), que desde el 18 de mayo pasado atiende a todos los pacientes que sufren complicaciones respiratorias.

“Por instrucción del Alcalde Infante, lo primero que hicimos fue impedir que el usuario sano estuviera en contacto con personas sospechosas de contagio, y esto ha permitido que podamos realizar la trazabilidad de los casos covid19; es decir, la idea ha sido pesquisar lo más rápido posible toda la cadena de contactos y aislarlos de inmediato en sus hogares o en residencias sanitarias”, detalla Broxiel Jara, responsable del departamento de salud municipal.

CORDÓN SANITARIO

Esta precaución ha resultado ser, en la práctica, buena parte de la fórmula de éxito que exhibe Pica, “sobre todo considerando que nuestra comuna es vulnerable a la importación de contagios desde otras localidades, dado que muchas familias tienen acá su segunda vivienda, a la cual se trasladan durante los fines de semana”, puntualiza Iván Infante.

Dicho en otras palabras, la condición turística y recreacional hace de Pica un punto de probable riesgo para la propagación del SARS-coV-2. Broxiel Jara lo explica así: “Cuando en abril se produjo el primer gran brote de contagios nuevos, el mismo Alcalde tomó contacto con las autoridades regionales y les solicitó la aplicación de cuarentena total para la comuna, medida que no se instauró. En su lugar, nos apoyaron con 12 medidas que resultaron ser eficientes para controlar esa situación, hoy ya superada”.

Una de esas medidas fue proteger el “cordón sanitario” que inicialmente se fiscalizó con funcionarios municipales y que se reforzó gracias a personal militar y de la autoridad sanitaria regional. De esa manera se controló el acceso al perímetro del territorio definido para Pica, permitiendo solamente el ingreso de abastecimiento básico y con el respectivo salvoconducto.

Este panorama cambió durante las últimas semanas, situación que ha encendido las alertas en las autoridades locales y del gobierno central. Los datos oficiales de este sábado indicaron el registro de 10 nuevos casos de contagio, con un total acumulado de 162 personas covid positivos y ninguna defunción: “A todos nos alegra no tener fallecidos en nuestra comuna, pero no nos confiamos porque el énfasis de Pica ha sido nunca bajar la guardia”, reconoce Broxiel Jara.

LLAMADO

Adelantándose a posibles desplazamientos hacia o desde Pica con motivo de las festividades de La Tirana, el edil Iván Infante encabezó el jueves recién pasado una reunión de coordinación entre el equipo de epidemiología del Cesfam de Pica y los representantes de la Seremi de Salud de Tarapacá.  Utilizando los programas de comunicación a distancia, la autoridad comunal manifestó allí su preocupación por el “explosivo aumento de casos que se han registrado en la comuna durante las últimas semanas y la necesidad de evaluar en conjunto la manera de frenar la subida para aplanar la curva que mantuvimos intacta hasta ahora”.

Utilizando las redes sociales y otras vías comunitarias, el Alcalde ha llamado a “los vecinos y vecinas a no relajarse y tomar en serio la situación actual, extremando las medidas de cuidado personal y tener el menor contacto estrecho posible”.

La instrucción del municipio de Pica a sus habitantes es: “Evitar las fiestas, cumpleaños, tecitos, onces, viajes no esenciales a ciudades con cuarentena o cualquier otra actividad social, ya que debemos considerarnos todos como sospechosos de contagios de covid19”, dice el texto de un afiche profusamente difundido por todos los canales públicos que tienen llegada a los vecinos.

Es más, enfatiza Infante, desde las páginas de El Longino, “llamo a la población a no viajar a nuestra comuna con motivo de las próximas festividades, porque deben saber que en Pica tenemos restricciones muy estrictas, similares a las que rigen en el pueblo de La Tirana. Para superar esta pandemia tenemos que cuidarnos entre todos y celebrar a la Virgen con recogimiento, pero en nuestros hogares».

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