Estados Unidos superó en la tarde de este jueves a China como el país con más contagios confirmados de covid-19, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Las autoridades sanitarias estadounidenses habían reportado 82.400 casos cuando China, donde surgió el virus de alcance global, seguía en 81.800 en la tarde del jueves.

Estados Unidos también reportó su peor día en cuanto a muertes con 230 fallecidos por culpa del nuevo coronavirus para rozar las 1.300 en total.

Italia, con más de 80.500 afectados confirmados, es el país que había reportado mayor número de decesos con 8.215, lejos de los 4.100 de España y los cerca de 3.300 de China. En todo el mundo se habían registrado 526.000 casos y 23.709 muertos.

El dudoso honor de ser el país con más casos confirmados coincide con la noticia de que más de 3,3 millones de personas se registraron para recibir ayudas por desempleo en la semana del 21 de marzo.

Eso es casi cinco veces más que el anterior récord, 695.000 en una semana de 1982.

Con los fabricantes de autos sin producción y la industria aeronáutica también virtualmente sin actividad, un quinto de la fuerza laboral del país está en alguna forma de cierre.

Las calles de Manhattan están desiertas por las restricciones para detener al coronavirus.

El epicentro de la pandemia en el país está en Nueva York, que hasta este jueves acumulaba 37.900 casos confirmados, a los que se pueden sumar los casi 7.000 del vecino estado de Nueva Jersey.

La capital económica de la primera potencia mundial ha pasado de ser «la ciudad que nunca duerme» a un silente e irreconocible epicentro de la pandemia en Estados Unidos, a la espera de lo peor, como señala el corresponsal de BBC Mundo en Nueva York, Gerardo Lissardy.

Allí, el gobierno estatal aumentó gradualmente las restricciones en procura de bajar la ola de contagios, con el cierre de escuelas, restaurantes y otros comercios, así como el pedido a la gente de que evite salir a la vía pública.

Estas medidas terminaron por vaciar y silenciar las calles de la ciudad de los rascacielos, pero aún parecen lejos de lograr su objetivo y las autoridades advierten que el panorama es sombrío.

El presidente, Donald Trump, encargó al vicepresidente, Mike Pence, ponerse al frente de una comisión encargada de gestionar la pandemia.

Trump considera que el colapso de la economía que las medidas impuestas para frenar la pandemia pueden provocar costará más vidas que la epidemia en sí.

Es por eso que ha venido insistiendo en que «el remedio no puede ser peor que la enfermedad»y ha llegado a decir que para Semana Santa el país va a estar de vuelta en plena actividad, algo que los expertos en salud pública han puesto en cuestión y que luego él mismo matizó reconociendo que dependerá de los datos

Fuente:BBC News Mundo