Deporte Iquiqueño despide con pesar a un grande del fútbol

A los 75 años Pedro Cejas Alcayaga ingresa en andas a la galería celestial de los inmortales hijos de esta Tierra de Campeones

Mario Vidal Jorquera

Al abrir hoy
“Mi Ventana Deportiva”, el panorama se me presenta gris, tras enterarme de la
muerte de uno de los grandes hijos de esta Tierra de Campeones, a la cual supo
representar con las características propias que acompañan siempre a los deportistas
iquiqueños, como son; la garra, fuerza y lealtad en defensa de los colores
celestes.

En horas de
la tarde del pasado sábado, falleció Pedro Cejas Alcayaga, provocando su deceso,
hondo pesar entre quienes supieron de sus virtudes tanto deportivas como
humanas.

Desde niño
mostró aptitudes para el deporte del balón, incorporándose al Club Norteamérica,
con cuyos colores deportivos siempre se identificó y lo defendió durante toda
su carrera, teniendo también la ocasión de integrar varias selecciones
iquiqueñas a nivel juvenil y adulto.

Vistiendo los colores de su club de siempre, el Norteamérica, junto a su hijo mayor Guillermo Pedro.

En una época
en que el fútbol iquiqueño estaba plagado de excelentes valores, el “Chato
Pedro” destacó como uno de los mejores 8, que en aquellos tiempos eran llamados
interiores derechos, actualmente denominados volantes.

Junto a
otras figuras como; Pedro González, Rubén Ahumada, Héctor Dávila, Ramón Francino,
Manuel Montecinos, Erasmo Cancino, Hugo Meneses, Marcelino Aracena, Mario
Gandolfo, Manuel Villalobos, entre varios otros, integró la selección de
Iquique que logró el título de campeón chileno, en el año 1965, en el torneo
jugado en nuestra ciudad, cuando el equipo fue dirigido por Flavio Rodríguez.

 Retirado del fútbol activo, Pedro Cejas
realizó el curso para entrenadores, calificando como técnico nacional. En esa
condición, varias veces fue llamado por Deportes Iquique, en la emergencia para
dirigir el primer equipo, las veces que el club quedaba sin director técnico.
Allí formó dupla con el ya fallecido Ramón Estay y también con Jaime “Pipí”
Carreño, junto a quien dirigió el equipo campeón del torneo de ascenso el año
1992.

Pero lo de
Pedro estaba en el trabajo formativo y fue así que, por varios años, fue
entrenador de las divisiones inferiores de los dragones celestes, consiguiendo
varias veces figuración en los torneos nacionales del actualmente denominado
fútbol joven.

Dedicado con
pasión al fútbol y manteniendo siempre una actitud de hombre responsable, de
bajo perfil y sin hacer aspavientos, Pedro desarrolló con las series
menores,  un trabajo silencioso pero
fructífero, permitiendo la aparición de figuras nuevas para el club.

Actualmente
entregaba sus enseñanzas a niños de diversas edades que participan en la
Escuela de Fútbol del Club de Deportes Iquique, del cual era su director.

  Nacido el 25 de junio del año 1945, Pedro fue
el menor de sus hermanos; Ercilia, Heriberto, Ernesto, Enrique, nacidos del
matrimonio conformado por sus padres Félix Fernando Cejas Paz y María Alcayaga
Cepeda.

Cursó sus
estudios primarios en la Escuela Número 1, para luego continuar en el Instituto
Comercial, trabajando posteriormente por varios años como funcionario
administrativo y hasta su jubilación, en la Dirección de Vialidad, dependiente
del Ministerio de Obras Públicas.

Pedro Cejas en su juventud, cuando contrajo matrimonio con Fidelia Valenzuela, conocida como “Pichuca” y también activa dirigente del Club Norteamérica.

Pedro Cejas
al momento de su muerte tenía 75 años y estaba casado con Fidelia Valenzuela,
también activa dirigente del Club Norteamérica y quien le sobrevive junto a sus
tres hijos; Guillermo, Patricia y Cristian, además de sus 6 nietos.

Lunes 18 al mediodía, sus restos serán sepultados en el cementerio Parque del Sendero, partiendo el cortejo fúnebre desde el que fue su hogar, en Pasaje Ricardo Fernández 2736, en la Población Vialidad y después de un breve paso por el frontis del que fue el club de sus amores, el Norteamérica.

Dada la
emergencia sanitaria que se vive en nuestra ciudad, su despedida no podrá ser
como debió haber sido, pero desde sus hogares, muchos iquiqueños estarán
brindando un aplauso de reconocimiento por todo lo entregado en vida por Pedro
Cejas, como jugador, deportista, técnico, educador, padre de familia y ser
humano.

Ya debo
cerrar “Mi Ventana Deportiva” y me quedó mirando a través de ella, pretendiendo
encontrar nuevamente, la figura jovial, amable, sincera, honesta del “Chato
Cejas”, cuya muerte me cala en lo más íntimo de mi corazón en mi condición de
sobrino, ya que Pedrito como yo lo llamé siempre, era primo hermano de mi
fallecida madre.

Su figura física, ahora se me convierte en recuerdo eterno, porque Pedro Cejas ya ingresa a la galería deportiva celestial y lo hace en andas, llevado por otros grandes deportistas fallecidos anteriormente y que, como el “Chato Pedro”, escribieron con letras mayúsculas, las páginas de la historia deportiva de nuestra Tierra de Campeones.